De ‘Juego de Tronos’ a grandes superproducciones: los lugares de España que se convirtieron en escenarios de cine inolvidables
Michael Johnston (‘Obsession’) podría aparecer en la ‘La momia 4’: ¿interpretará al hijo de Brendan Fraser y Rachel Weisz?
La traductora que inspiró a Nolan para ‘La Odisea’ critica la película: «Deja fuera temas esenciales»

Luces, cámara y acción. Este sonido resuena en el eco de muchos espacios de nuestro país por un simple hecho: llegaron al imaginario del cine y en ellos se han grabado algunas de las películas más icónicas de todos los tiempos. No es caer en la redundancia decir que estos lugares garantizan un viaje de película porque de un solo vistazo puedes reconocer algunas de las escenas más icónicas de tu filmografía preferida. Un consejo: si quieres encontrar escenarios de película a tu paso por los diferentes lugares, la aplicación SetJetters te ayudará a seleccionarlos y encontrar los frames exactos en los que aparecen en las grabaciones. Muchos se han convertido en destinos de peregrinación para cinéfilos y hoy te hacemos un repaso de los más icónicos que ocupan nuestras fronteras.
San Juan de Gaztelugatxe (País Vasco)
Los incondicionales de Juego de Tronos reconocerán la imagen a continuación como Rocadragón, aunque los asiduos a la costa vasca prefieren quedarse con la denominación real de este lugar: San Juan de Gaztelugatxe. No se sabe exactamente cuándo fue edificado el monasterio que se encuentra en la parte alta de este camino de piedras, si bien es cierto que se cree que la ermita data del siglo IX. Al menos, la anterior ermita, que fue demolida. La actual fue restaurada en 1969 y terminada a principios de los setenta.
Este lugar se ha convertido en uno de los rincones más turísticos de la costa vasca, que acoge cada año a cientos de curiosos y seguidores de la serie. Y su estampa merece su fama, ya que esta construcción de piedra convive de forma impresionante con una panorámica al mar Cantábrico y la bravura rocosa de la isla donde se asienta.

Bardenas Reales (Navarra)
Este lugar escondido en Navarra podría perfectamente pasar desapercibido, por la rudeza de su paisaje y el secarral que lo compone. Así habría sido, de no ser porque el cine encontró en su aridez el espacio perfecto para dar forma a algunos de los clásicos del cine. Se grabaron ahí algunas de las películas internacionales que han traído a nuestro país a grandes estrellas. Algunas de ellas son El mundo nunca es suficiente (James Bond), protagonizada por Pierce Brosnan, Acción mutante y la serie Juego de Tronos.

Palacio de los Hornillos (Cantabria)
Nicole Kidman desempeñó un espectacular papel protagonista en la película Los otros. Claro que la ambientación jugaba en su lugar. En este caso, los siniestros exteriores fueron grabados en el Palacio de Los Hornillos, situado en Cantabria. Fue construido entre 1897 y 1904 por el arquitecto británico Ralph Selden Wornum por encargo del duque de Santo Mauro y su diseño tuvo tanto impacto en la época que el propio rey Alfonso XIII lo tomó como inspiración para dar forma al palacio de la Magdalena, otro de los edificios palaciegos más representativos de Cantabria.

Plaza de España de Sevilla (Andalucía)
Quizá es una de las plazas con mayor valor arquitectónico e histórico de nuestro país. La Plaza de España de Sevilla alberga la fusión perfecta entre historia y encanto que el cine necesita para dar forma a sus secuelas más épicas. Como no, muchos de los grandes directores hicieron de este rincón andaluz su escenario, que hoy aparece entre bambalinas de la icónica película de (1962), Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones (2002) y la comedia satírica El dictador (2012).

Desierto de Gorafe (Andalucía)
La icónica serie de Black Mirror proyectó uno de sus exteriores en el desierto granadino de Gorafe. Este terreno está compuesto por cañones y formaciones rocosas erosionadas que cambian de color con la luz, a menudo comparado con el Salvaje Oeste.

Desierto de Tabernas (Andalucía)
Su aridez y facilidad de acceso dotaron a este rincón de Almería como uno de los escenarios predilectos para las grabaciones del Salvaje Oeste. Lejos de los Estados Unidos que ambientaban este tipo de grabaciones, aquí se rodaron clásicos del spaghetti western como El bueno, el feo y el malo (1966), Hasta que llegó su hora (1968) o Por un puñado de dólares (1964). También acogió escenas de Conan el Bárbaro (1982) e Indiana Jones y la última cruzada (1989).

Plaza Mayor de Chinchón (Madrid)
La fama de este pueblo se debe a uno de los elementos de la arquitectura popular más significativos de nuestro país: su plaza. Circular y con un conglomerado de casas que la bordean, este rincón ha servido de escenario e inspiración para videoclips, largometrajes y todo tipo de proyectos que supongan llevar una cámara encima. Si bien es cierto que uno de los que situó a Chinchón en el mapa fue la película de La vuelta al mundo en 80 días (1956).

Toledo (Castilla-La Mancha)
Como si de un museo al aire libre se tratase, Toledo es una ciudad que mantiene la historia encalada en sus calles. Sus recovecos han servido de especial interés para recrear escenas históricas o para revestir de cierto misterio algunas películas que han dado grandes resultados en la gran pantalla. En la plaza de Santo Domingo el Real, un joven Johnny Depp paseaba mientras grababa escenas de La novena puerta (1999). Amenábar recreaba en sus calles diversas tomas de época al grabar Mientras dure la guerra (2019) y el célebre director de cine Luis Buñuel tomaba sus calles para grabar Tristana (1970).
