Mario Ayllón, el sumiller de Berria, rompe un mito del vino: «No hay que crucificar a quien pide hielo»
El vino que nace en el desierto: el Negev entra en la élite mundial de las grandes denominaciones
La pasión de Julio Iglesias por los vinos de lujo: de Vega Sicilia al Romanée-Conti de 20.000 euros

Agosto invita a bajar el ritmo, alargar las sobremesas, improvisar cenas en terrazas y celebrar esos pequeños instantes que sólo el verano sabe regalar. En ese contexto, el vino se convierte en mucho más que una bebida: es el compañero de una conversación que se alarga, de un atardecer frente al mar o de una reunión entre amigos sin prisas. Pero, ¿qué vinos funcionan realmente cuando aprieta el calor? ¿Siguen siendo los espumosos los grandes protagonistas? ¿Se bebe de otra manera durante los meses estivales? Mario Ayllón, sumiller de Berria Wine Bar, analiza cómo cambian los hábitos de consumo en verano, desmonta algunos mitos sobre el servicio del vino y comparte las referencias que él mismo elegiría para brindar este agosto. Sus respuestas dibujan una nueva manera de entender el vino: más libre, menos rígida y, sobre todo, más enfocada en disfrutar del momento que de seguir normas establecidas.
El verano cambia la forma de beber vino… y también a quienes lo disfrutan
«En Berria, más que el comportamiento, lo que cambian son los clientes. La tendencia es que el cliente local se va de vacaciones y sube la cantidad de turistas».









