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Beneficios de la leche de soja, la alternativa a la lactosa

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

La leche de soja es conocida sobre todo por ser una alternativa saludable para los intolerante a las lactosa y para los veganos, asimismo, muchos nutricionistas y endocrinos la recomiendan a la hora de perder peso.

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Leche de soja, una alternativa a la lactosa 

La leche de soja es una bebida preparada únicamente a partir de semillas de soja, una especie de la familia de las legumbres, y es completamente libre de lácteos. Si nos remontamos a la historia, sabemos que fueron los chinos los primeros en cultivar la soja silvestre hace unos 3.000 años.

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Se fabrica a partir de una base de soja seleccionada, posteriormente se somete a tratamientos térmicos para incrementar sus valores nutricionales y se complementa con vitaminas y minerales. Finalmente se esteriliza y homogeneiza. El resultado final es un líquido con un aspecto similar a la leche.

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Estos últimos años ha ganado mucha popularidad, ya no solo entre veganos e intolerantes a la lactosa, sino también entre muchas personas que quieren mantener un nivel de vida saludable. Beneficios y propiedades:

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¿Cuánta leche de soja puedo consumir?

Su ingesta excesiva no es buena para la salud ya que puede provocar una respuesta inflamatoria y proporciona carbohidratos y proteínas en exceso. La cantidad de leche de soja que el cuerpo puede soportar es muy ambigua, y nuestra recomendación es que escuches a tu cuerpo. Empieza por tomar un vaso al día y observar las respuestas positivas y las negativas que tiene en ti. Preferiblemente, háblalo con tu endocrino e incrementa la cantidad si es necesario y si consideras que te beneficia.

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Muchos productos de soja están saborizados o contienen aditivos. Busca los que tengan los nutrientes adecuados, por ejemplo, sin azúcar y con más calcio.