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Rafa Nadal se sincera sobre su nueva vida junto a Mery Perelló y sus dos hijos: «La vida cambia completamente cuando uno se convierte en padre»

La pareja tiene dos hijos: Rafael, nacido en octubre de 2022, y Miquel, que llegó al mundo en el verano de 2025

Fuera de sus obligaciones, Nadal también disfruta de aficiones que le permiten desconecta

Rafa Nadal y Mery Perelló. (Foto: EP)
Rafa Nadal y Mery Perelló. (Foto: EP)
Lourdes Crespo

Durante más de dos décadas, la vida de Rafa Nadal estuvo marcada por los entrenamientos, los torneos y una exigencia física que le llevó a conquistar algunos de los títulos más importantes de la historia del tenis. Ahora, lejos de la presión de la competición, el deportista atraviesa una etapa muy diferente, en la que el tiempo, junto a los suyos, ha adquirido un protagonismo especial. En una entrevista concedida al medio francés Gala, publicada este jueves 29 de octubre, el mallorquín ha compartido algunos detalles de su intimidad y de cómo ha cambiado su rutina desde que se convirtió en padre.

Una nueva vida tras despedirse de las pistas

La retirada de Nadal marcó el final de una era deportiva. En octubre de 2024 anunció que dejaría el tenis profesional y disputaría sus últimos partidos en las finales de la Copa Davis, celebradas en Málaga en noviembre de ese año. A sus 38 años, y después de conquistar 22 títulos de Grand Slam, el campeón reconocía que las limitaciones físicas de las últimas temporadas habían hecho cada vez más difícil competir al máximo nivel.

Rafa Nadal y Mery Perelló. (Foto: EP)
Rafa Nadal y Mery Perelló. (Foto: EP)

Desde entonces, su vida ha encontrado otro ritmo. Sin el calendario internacional que durante años condicionó sus días, Nadal puede dedicar más tiempo a sus proyectos profesionales y, sobre todo, a su familia. Junto a Mery Perelló, con quien se casó en 2019, ha construido un hogar en Mallorca, lejos del foco mediático que siempre ha acompañado su carrera.

La pareja tiene dos hijos: Rafael, nacido en octubre de 2022, y Miquel, que llegó al mundo en el verano de 2025. Ambos se han convertido en el centro de una etapa que el deportista afronta con una perspectiva distinta a la que tenía cuando levantaba trofeos en las pistas más prestigiosas del mundo. «La vida cambia completamente cuando uno se convierte en padre», ha reconocido en la entrevista. 

La rutina de Nadal refleja este cambio de prioridades. Sus mañanas comienzan llevando a su hijo mayor al colegio, antes de dirigirse a la Rafa Nadal Academy, en Manacor, donde atiende sus compromisos empresariales y profesionales. Después, intenta reservar las tardes para estar con sus pequeños.

No es una transformación menor para alguien acostumbrado a pasar buena parte del año viajando de un país a otro. Ahora, los momentos cotidianos han adquirido un valor especial: acompañar a sus hijos en su crecimiento y compartir con ellos una vida más pausada.

Mery Perelló ha sido una figura fundamental durante toda su trayectoria. Siempre discreta, ha permanecido a su lado tanto en los grandes triunfos como en los momentos más complicados, mientras ambos han procurado mantener su vida familiar al margen de la exposición pública. 

 

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El mar y Mallorca, sus grandes refugios

Fuera de sus obligaciones, Nadal también disfruta de aficiones que le permiten desconectar. El golf se ha convertido en una de sus actividades habituales, una pasión que comparte con amigos y familiares, entre ellos sus tíos. Pero hay otro lugar al que siempre regresa: el mar. «Disfruto de mi isla, Mallorca, y me encanta salir a navegar», ha explicado.

La isla que le vio crecer sigue siendo su refugio, el lugar donde encuentra la tranquilidad y conserva sus raíces. Entre el mar Mediterráneo, su academia y la vida familiar, el extenista parece haber encontrado una nueva manera de disfrutar del tiempo.

Después de una carrera extraordinaria, Nadal afronta ahora un desafío muy distinto al de ganar un partido decisivo: acompañar a sus hijos mientras crecen y disfrutar de una vida que ya no se mide en títulos ni resultados, sino en los pequeños momentos compartidos con quienes más quiere.