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RUPTURA

Manuel Filiberto de Saboya rompe su silencio y fulmina su romance con Adriana Abascal: «Se acabó…Estoy felizmente soltero»

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

La relación entre Manuel Filiberto de Saboya y Adriana Abascal ha llegado definitivamente a su fin. Después de varios meses marcados por los rumores, los distanciamientos y alguna que otra reconciliación, ha sido el propio príncipe italiano quien ha confirmado públicamente la ruptura durante una entrevista en el programa italiano Verissimo. Sus palabras no dejan demasiado margen a la duda: «Vivimos un año y medio muy intenso, y ahora se acabó». Una historia que comenzó con discreción y que, durante su etapa juntos, fue ganando protagonismo hasta convertirse en una de las parejas habituales de los grandes acontecimientos sociales.

El romance entre Manuel Filiberto y Adriana Abascal comenzó en 2024, después de que ambos se conocieran en casa de unos amigos comunes. A finales de aquel mismo año fueron vistos juntos por primera vez en Córcega, aunque la relación no se hizo pública de inmediato. Con el paso de los meses, el príncipe y la empresaria mexicana fueron dejando atrás la discreción y comenzaron a aparecer juntos en diferentes eventos. Su relación se consolidó públicamente en 2025 y ambos protagonizaron varias apariciones que confirmaban la importancia que había adquirido su historia. La pareja llegó a compartir viajes y citas públicas, y Adriana se convirtió en una presencia habitual junto al jefe de la Casa de Saboya.

Sin embargo, en los últimos meses comenzaron a surgir señales de que algo había cambiado. La ausencia de Adriana Abascal junto a Manuel Filiberto en algunos de los acontecimientos del verano alimentó los rumores sobre una nueva crisis entre ambos. Una situación especialmente llamativa teniendo en cuenta que hasta hacía relativamente poco tiempo el príncipe hablaba de su relación en términos positivos. De hecho, cuando en julio algunas fotografías hicieron pensar que podían estar atravesando dificultades, fue el propio Manuel Filiberto quien trató de restar importancia a las especulaciones y aseguró a Oggi que con Adriana «todo sigue tranquilamente». También explicó entonces que sus compromisos profesionales podían dificultar que coincidieran con mayor frecuencia.

Ahora, sin embargo, sus declaraciones en televisión italiana han confirmado que aquella crisis terminó desembocando en una separación definitiva. Preguntado por su situación sentimental, Manuel Filiberto fue tajante: «Estoy feliz de estar soltero. Definitivamente se acabó con Adriana». El príncipe reconoció que durante el año y medio que duró su relación hubo momentos de mucha intensidad, pero también diferentes altibajos y rupturas. «Hemos vivido un año y medio intenso, ha habido altibajos, hemos roto… pero se acabó», explicó en Verissimo.

A pesar de la contundencia de sus palabras, Manuel Filiberto no ha cerrado la puerta a mantener una relación cordial con quien ha sido su pareja. De hecho, uno de sus deseos expresados públicamente es que, una vez superado este momento, ambos puedan conservar una amistad. «Espero poder llegar a ser su amigo», reconoció, admitiendo que ahora atraviesan «un momento un poco complicado». Por el momento, ninguno de los dos ha explicado públicamente cuáles han sido las razones concretas que han llevado a esta nueva separación, aunque las dificultades para compaginar sus respectivas agendas ya habían aparecido anteriormente como uno de los obstáculos de la relación.

La ruptura también devuelve al primer plano la situación sentimental del príncipe respecto a Clotilde Courau, con quien estuvo casado y tuvo dos hijas. Durante la entrevista, Manuel Filiberto quiso aclarar además algunas informaciones que habían circulado en los últimos meses sobre un posible intento de anular su matrimonio por la vía eclesiástica. El jefe de la Casa de Saboya negó que esa hubiera sido su intención y fue especialmente claro al respecto: «Nunca dije que quisiera anular el matrimonio». Según explicó, sí llegó a plantearse casarse con Adriana Abascal, pero no contemplaba invalidar su anterior matrimonio, sino que, en caso de producirse, la vía que consideraba era el divorcio.

Adriana Abascal y el principe Emanuele Filiberto de Saboya en la fiesta en Madrid. (Foto: Europa Press)

En este sentido, Manuel Filiberto explicó durante la conversación que cree firmemente en el sacramento del matrimonio y que no habría querido recurrir a una anulación por respeto a Clotilde Courau y a sus hijas. También habló con cariño de la etapa que compartió con la princesa francesa, asegurando que tuvieron «una vida maravillosa» y destacando el amor que siente por sus dos hijas. Una reflexión que llegó después de que en el plató de Verissimo se mostrasen imágenes de su boda con Clotilde, un momento que, según confesó, todavía despierta emociones en él.