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Polémica

Aramís Fuster reaparece y denuncia la situación inhumana que está viviendo: «Me van a matar»

La televisiva mantiene una batalla judicial con los propietarios de los dos inmuebles que ocupa actualmente

La situación, según explica, está deteriorando gravemente tanto su estado físico como anímico

Aramís Fuster está viviendo uno de los episodios más duros de su vida. La vidente, considerada durante décadas la bruja más conocida de España, ha decidido denunciar públicamente la situación que asegura estar sufriendo desde hace semanas. Según relata, las condiciones en las que vive son «inhumanas» y teme que su salud termine por no resistir mucho más.

La televisiva mantiene una batalla judicial con los propietarios de los dos inmuebles que ocupa actualmente: el piso en el que reside y el local donde desarrolla su actividad profesional. Siempre según su versión, los dueños pretenden recuperar ambas propiedades para volver a alquilarlas por un precio superior, un conflicto que ahora se encuentra pendiente de resolución judicial.

Mientras tanto, Aramís asegura que la situación se ha vuelto completamente insostenible. Denuncia que le han cortado tanto el suministro de agua como el de electricidad, dejándola en unas condiciones que califica de indignas, especialmente en plena ola de calor.

Aramís Fuster. (Foto: Europa Press)

El duro testimonio de Aramís

«Me van a matar. Lo tengo claro. Mi cuerpo no va a aguantar todo esto», afirma con absoluta desesperación. La falta de electricidad la ha obligado a buscar una solución de emergencia para poder soportar las altas temperaturas. «Estoy viviendo enchufada a un generador únicamente para poder encender un ventilador. No puedo más. Me dicen que hasta septiembre mi asunto no llegará a los tribunales y no sé si voy a aguantar tanto tiempo», lamenta.

La situación, según explica, está deteriorando gravemente tanto su estado físico como anímico. Aramís asegura sentirse completamente desamparada y reclama una solución urgente que le permita recuperar unas condiciones de vida mínimamente dignas mientras la Justicia resuelve el conflicto con los propietarios. «Me están haciendo vivir peor que si fuera un perro. Es indigno. Solo pido que me devuelvan la luz y me permitan seguir viviendo como he vivido siempre», denuncia visiblemente afectada.

Además de relatar las dificultades que atraviesa, la vidente ha querido responder a las informaciones que han circulado en los últimos meses sobre su situación. De manera tajante, niega ser una okupa o haber dejado de pagar el alquiler, como se ha llegado a publicar.