En 1984, el actor estadounidense Patrick Swayze compró un terreno de 2 hectáreas en las afueras de Los Ángeles y lo convirtió en un refugio para caballos árabes
Patrick Swayze falleció en 2009, dejando atrás un legado inolvidable
El actor también instaló en su finca una pista de baile con un buen equipo de música
La familia Swayze heredó una gran fortuna, aunque tuvo que hacer grandes esfuerzos para mantenerla
La vida de Patrick Swayze estuvo marcada por el cine, la danza y una carrera que lo convirtió en uno de los actores más reconocidos de su generación. Sin embargo, lejos de los rodajes y de la atención mediática, el intérprete estadounidense encontró en una propiedad de California un espacio donde cultivar algunas de sus grandes pasiones.
Los caballos árabes y el baile ocuparon un lugar central en este refugio que construyó junto a su mujer, Lisa Niemi. Nosotros tenemos todos los detalles sobre este inmueble y podemos adelantaros algo: os van a dejar sin palabras.
Una finca con mucho carácter
En la década de 1980, la pareja adquirió una finca de 1.8 hectáreas al norte de Los Ángeles. Con el paso del tiempo, transformaron el terreno en una propiedad concebida para combinar la vida familiar con las actividades ecuestres y la danza. El resultado fue Rancho Bizarro, un lugar que reflejaba una faceta menos conocida del protagonista de Dirty Dancing.
La finca se convirtió en mucho más que una residencia. Patrick Swayze y su mujer encontraron allí la posibilidad de criar, cuidar y montar caballos, una afición que compartían y que les permitía desconectar de las exigencias profesionales.
La propiedad, situada al final de un callejón sin salida y protegida por una entrada privada, mantiene buena parte de los elementos que definieron su carácter. Su distribución responde a una combinación de vivienda tradicional, instalaciones para animales y espacios destinados al entrenamiento, una configuración poco habitual en las propiedades residenciales de la zona.
El estudio de baile
Uno de los espacios más representativos de Rancho Bizarro es el estudio de baile que utilizaba Patrick Swayze. La estancia conserva paredes cubiertas de espejos y una superficie suficiente para ensayar coreografías y practicar movimientos. Se trata de un detalle especialmente significativo en una propiedad que permite recorrer, a través de sus instalaciones, dos de las grandes pasiones del actor.
Aunque el público lo recuerda principalmente por sus papeles cinematográficos, Patrick tenía una sólida formación como bailarín. Su capacidad para combinar interpretación y movimiento fue determinante en películas como Dirty Dancing, estrenada en 1987, en la que dio vida a Johnny Castle. El personaje terminó convirtiéndose en uno de los más emblemáticos de su carrera.
La vivienda principal, construida en la década de 1940, cuenta con 326 metros cuadrados. Dispone de tres dormitorios y cinco cuartos de baño, además de espacios comunes que conservan elementos arquitectónicos tradicionales.
Entre ellos destaca el salón, con vigas de madera vistas y una chimenea que refuerza el carácter acogedor de la casa. La cocina, por su parte, se abre hacia un atrio acristalado con vistas a los jardines y la piscina. La distribución conecta los espacios interiores con el exterior y permite disfrutar de la vegetación que rodea la residencia.
La finca incluye también zonas cubiertas al aire libre, una casa de invitados y un garaje independiente. Estos elementos completan una propiedad concebida para ofrecer intimidad y amplitud, sin renunciar a las instalaciones necesarias para las actividades que desarrollaban sus propietarios.
La pasión de Patrick por los caballos
El verdadero rasgo distintivo de Rancho Bizarro se encuentra en sus instalaciones para caballos. Durante una entrevista concedida en 1997, Patrick Swayze describió una finca que contaba con un granero de 16 boxes, dos pistas de equitación y un picadero circular. Aquella infraestructura permitía desarrollar distintas actividades relacionadas con el cuidado y el entrenamiento de los animales.
La zona ecuestre dispone asimismo de espacios para guardar los equipos, áreas de aseo y una lavandería. Todo ello refleja la importancia que tenía esta afición para Patrick y Niemi, que no se limitaron a reservar un espacio para montar, sino que organizaron la propiedad para atender las necesidades de los caballos.
2.9 millones, el precio de Rancho Bizarro
Tras la muerte de Patrick Swayze en 2009, su mujer mantuvo el vínculo con la propiedad durante varios años. Finalmente, Lisa Niemi vendió Rancho Bizarro en 2015 por 2.9 millones de dólares a una entidad vinculada a Aileen Getty, filántropa y heredera de una fortuna relacionada con el petróleo, según los registros citados por Mansion Global.
Años después, la finca volvió a situarse en el mercado inmobiliario con un precio anunciado de 4.5 millones de dólares. Esa cantidad supone una diferencia de 1.6 millones respecto al importe de la operación de 2015, aunque la comparación entre ambos precios no permite determinar por sí sola la rentabilidad de la propiedad ni las posibles inversiones realizadas durante ese periodo.
El interés que despierta Rancho Bizarro va más allá de sus dimensiones o de sus instalaciones. La finca conserva la huella de una etapa de la vida de Patrick Swayze en la que el actor buscó equilibrar una profesión exigente con actividades que le proporcionaban satisfacción personal.
Fallecido en septiembre de 2009, Patrick dejó una trayectoria ligada a títulos que siguen formando parte de la memoria cinematográfica popular. Su rancho californiano ofrece otra perspectiva de aquella vida: la de un hombre que, junto a su esposa, encontró en los caballos y la danza una forma de mantener su identidad lejos de las cámaras. Ahora, con su regreso al mercado, la propiedad vuelve a poner de actualidad ese capítulo más íntimo de su historia.