Sarah Ferguson tiene la alternativa perfecta para la mudanza forzosa del príncipe Andrés
El rey Carlos III quiere que el príncipe Andrés se marche del Royal Lodge
El duque de York no quiere salir de la casa bajo ningún concepto
El rey Carlos III está decidido a que el príncipe Andrés cambie de vida y abandone el Royal Lodge. El monarca le ofreció las llaves de Frogmore Cottage, la residencia que antes era de los duques de Sussex en Windsor, pero el duque de York se ha aferrado con fuerza a la casa en la que vivió la reina madre. Una decisión que no ha gustado nada al monarca, que está muy molesto con la actitud de su hermano y ya ha tomado medidas para que su situación se complique. De hecho, según se ha confirmado, a partir del próximo otoño, Carlos III dejará de hacerse cargo de los costes de la seguridad privada de Andrés.
De momento, el duque de York no se ha pronunciado sobre esta cuestión, y tampoco se han puesto sobre la mesa otras alternativas para que se instale el príncipe. A pesar de los escándalos que ha protagonizado en los últimos años, el rey Carlos III nunca le ha cerrado la puerta a su hermano, al menos, en el ámbito personal, pero sí que ha sido muy tajante con lo que tiene que ver con su anterior faceta oficial. Para el monarca, es fundamental que la imagen de la Corona no se vea perjudicada.
La alternativa de Andrés
En este escenario, no se tienen detalles concretos de las opciones que baraja el duque de York para instalarse llegado el momento. Sin embargo, medios británicos han apuntado una exclusiva propiedad en el centro de Londres, para que el príncipe Andrés pueda instalarse.
Se trata de una casa en una de las zonas más cotizadas de la capital británica, en el barrio de Belgravia. Un apartamento valorado en cuatro millones de libras, con todas las comodidades para que el príncipe Andrés pueda empezar una nueva etapa.
Según ha revelado el tabloide Daily Mail, el apartamento ha estado vacío en los últimos tiempos, por lo que sería un lugar perfecto para que se instalase el duque de York, cuando salga del Royal Lodge. La casa tiene dos dormitorios y está a poca distancia en coche de las residencias en Londres de las princesas Beatriz y Eugenia, en el Palacio de Kensington y en el de St. James.
Tal como explica el citado medio, los vecinos apenas han visto a Sarah Ferguson desde que compró a la casa que, podría haberse adquirido como una inversión a largo plazo para sus hijas. Sin embargo, esta información no se ha confirmado de manera oficial. Es más, las mismas fuentes dicen que solamente se ha visto a la duquesa de York de manera puntual, pero que nadie ha vivido en la casa de forma continuada.
Además, a pesar de que los duques de York están divorciados desde hace años, la pareja mantiene una relación muy estrecha y Sarah suele pasar mucho tiempo en el Royal Lodge. Habrá que esperar a ver si finalmente la propiedad se convierte en el nuevo hogar del duque de York.
Lo último en Casa Real
-
El príncipe Harry recibido entre gritos y abucheos en un estadio de rugby de Leicester
-
El ex príncipe Andrés cobra una indemnización de 350.000 € tras su expulsión anticipada de Royal Lodge, su antigua residencia
-
Victoria de Suecia se libra por los pelos de un tiroteo en el Palacio Real: la Policía abre fuego contra un hombre armado
-
Letizia se aferra a sus básicos en el Día de la Salud Mental: rescata un traje de 2022 y repite sus bailarinas fetiche, ahora rebajadas
-
Sale a la luz la causa de la muerte de la médica de la reina Camila: asesinada con un hacha y estrangulada
Últimas noticias
-
Athenea fue expulsada con España minutos antes que Vinicius… ¡por un tirón de pelo a una jugadora de Estados Unidos!
-
Una España a prueba de misiles
-
Es oficial el cambio en las bajas médicas en España: después de 18 meses de incapacidad temporal el trabajador pierde su puesto y lo confirma el INSS
-
La frase de Marcus Ulpius, legionario romano, que sigue emocionando: «Suena la corneta, comienza un nuevo día en las fortificaciones del Danubio para las legiones de Roma»
-
La profunda reflexión de Gabriel García Márquez, escritor: «Creo que no hay mayor desgracia humana que la incapacidad para amar»