Meghan Markle sabía de las acusaciones contra su padre desde 2019 y cortó relación a través de una carta: «Decidí proteger a mis hijos»
El padre de Meghan Markle, investigado por una presunta posesión de pornografía infantil tras la denuncia de su hijo
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Meghan Markle lleva muchos años siendo protagonista de cientos de titulares, pero en los últimos días se ha enfrentado a una noticia que vuelve a poner su imagen en el punto de mira. Después de aparecer junto al príncipe Harry y por separado en Nottingham, parecía que la pareja comenzaba a encaminar las cosas y que se abría un pequeño halo de esperanza para que todo se reencaminara. Sin embargo, la situación ha dado un giro inesperado: su padre, Thomas Markle, está siendo investigado por unas graves acusaciones relacionadas con la presunta posesión de imágenes de abusos sexuales a menores y, según las últimas informaciones, Meghan ya conocía, desde hace tiempo, las acusaciones contra él.
La noticia saltó el viernes 23 de octubre, cuando se conoció que las autoridades de Filipinas estaban investigando a Thomas Markle tras la denuncia de su hijo, Thomas Markle Jr., de 60 años. Según las informaciones publicadas por The Sun, este habría encontrado miles, según su propio relato, de imágenes y vídeos de abusos sexuales a menores en la antigua vivienda de su padre, situada en Filipinas. El hallazgo habría llevado al hermano de Meghan a comunicar los hechos a las autoridades. Por el momento, se trata de acusaciones que están siendo investigadas y que Thomas Markle ha rechazado.
Tras conocerse la noticia, Meghan emitió un comunicado en el que expresó su preocupación por las posibles víctimas. «Estoy profundamente angustiada por las noticias que han salido a la luz en las últimas 24 horas, y mis pensamientos están con cualquier niño que haya podido sufrir daños», aseguró. La duquesa también explicó que había tenido conocimiento de unas acusaciones anteriores contra su padre y que confiaba en que las autoridades estuvieran investigándolas. «A pesar de la distorsión de ciertas publicaciones mediáticas a lo largo de los años, cualquier distanciamiento con mi padre y mi decisión de no permitirle tener contacto con nuestros hijos obedeció a una sola razón: protegerlos», afirmó.
Las declaraciones de Meghan han coincidido con nuevas revelaciones sobre la actuación de Scotland Yard. La Policía Metropolitana de Londres confirmó que recibió en enero de 2019 una carta con varias acusaciones sobre una presunta actividad delictiva fuera del Reino Unido. Según explicó la propia institución, la información fue trasladada a la oficina del príncipe Harry y Meghan para que estuvieran al tanto, pero no se compartió con otras fuerzas policiales. Ahora, la policía británica está revisando cómo gestionó aquella comunicación y estudia si debe remitir el asunto al organismo independiente encargado de supervisar su actuación.
La carta ha cobrado especial relevancia porque Meghan sostiene que las autoridades le comunicaron años atrás que existían acusaciones preocupantes contra su padre y que le aseguraron que se estaban investigando. La duquesa también ha vinculado a esa situación su decisión de mantenerlo alejado de sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, a quienes Thomas Markle nunca ha conocido. No obstante, la fecha exacta en la que se recibió y se compartió la carta ha generado discrepancias: Scotland Yard sitúa su recepción en enero de 2019, mientras que Meghan se refirió inicialmente a 2018. Su portavoz ha reconocido que pudo haber una confusión de fechas.
En paralelo, Thomas Markle Jr. ha cambiado el tono con el que se había referido a su hermana durante los últimos años. El hermano de la duquesa, que había criticado públicamente su distanciamiento de su padre, le ha pedido perdón tras conocer las nuevas acusaciones. «Lo siento muchísimo, Meghan. Ahora sé que he estado protegiendo a la persona equivocada durante los últimos nueve años», habría escrito, según las declaraciones recogidas por la prensa británica. En ese mensaje, también expresó su rechazo a lo que asegura haber descubierto y a la persona a la que había defendido durante tanto tiempo.
La ruptura entre Meghan y su padre se remonta a 2018, en los meses previos a su boda con el príncipe Harry. Thomas Markle protagonizó entonces una polémica al pactar fotografías con paparazzi a cambio de dinero y finalmente no acudió al enlace, alegando problemas de salud. Desde entonces, la relación entre ambos ha estado marcada por las declaraciones públicas del padre de la duquesa y por las críticas hacia Meghan por haber cortado el contacto con él.
Ahora, las nuevas acusaciones y la revisión interna de Scotland Yard vuelven a situar aquella ruptura familiar bajo el foco mediático. La cuestión ya no se limita a por qué Meghan decidió alejarse de su padre, sino también a qué información recibió en su momento y cómo actuaron las autoridades ante las advertencias que llegaron a sus manos. En resumen, se sabía y no se hizo nada.
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