Máxima de Holanda revela su talón de Aquiles al llegar a la familia real: el neerlandés
La reina tuvo dificultades para aprender el idioma
Ahora se desenvuelve perfectamente en neerlandés, aunque con sus hijas habla en español
Máxima de Holanda lleva más de dos décadas como miembro de la familia real y está perfectamente acostumbrada a los actos institucionales y a hablar en el idioma oficial del país, el neerlandés. Sin embargo, para ella, argentina de nacimiento, aprender esta lengua no fue muy sencillo.
A pesar de que prácticamente desde el principio consiguió ganarse el cariño y la simpatía de los holandeses, comunicarse con ellos no era una tarea fácil. La esposa de Guillermo de los Países Bajos hablaba otros idiomas como el inglés, pero el neerlandés le resultó muy complicado. De hecho, todavía se comunica con sus hijas en español, una lengua que se habla habitualmente en palacio.
El gran reto de Máxima
En un reciente acto oficial, la reina ha recordado las dificultades que tuvo para aprender neerlandés. Antes de instalarse en los Países Bajos, Máxima estuvo aprendiendo el idioma tanto en Nueva York como en un pueblo de Bélgica -donde la reina Matilde pasó a ser su mejor amiga-. Para esta tarea contó con el apoyo de Lieke Gaarlandt, dama de honor de la entonces reina Beatriz. Ella se convirtió en su sombra, su mano derecha, la persona encargada de que aprendiera a ser la princesa perfecta. Una tarea que incluía que aprendiera la lengua oficial del país del que se iba a ser reina en el futuro.
Durante muchos años, esta mujer se ocupó de enseñarle todo lo importante de la cultura y las costumbres de los Países Bajos, así como las normas protocolarias y otras cuestiones importantes. Máxima prestó mucha atención a sus enseñanzas, pero el idioma siempre fue uno de sus talones de Aquiles. Ahora se comunica con fluidez, aunque con sus hijas prefiere usar su lengua materna. Un idioma que, por cierto, el rey Guillermo tampoco domina del todo.
Ella misma ha reconocido que le costó mucho, a pesar de que utilizaba algunos juegos de palabras y de que el rey Guillermo fue una gran ayuda, porque le enseñó enseñó la fonética con los nombres de las calles. En un acto reciente y haciendo gala una vez más de su espontaneidad, la reina ha reconocido que aprender neerlandés no es nada fácil y ha revelado una anécdota con una palabra.
Máxima ha contado que tuvo una confusión con el término boterham, que significa rebanada de pan y que siempre se sirve en los desayunos típicos en los Países Bajos. La reina ha explicado que es una rebanada de pan sin más, es decir, sin mantequilla, jamón u otros condimentos. Ha sido durante una visita a Fundación Takecarebnb, que ofrece a los refugiados alojamiento temporal con una familia holandesa mientras esperan el permiso definitivo. Sin duda, para todos ellos, el idioma también va a ser un gran reto y por eso la reina ha querido contar su propia experiencia. Unas palabras que habrán dado ánimos a quienes esperan con ilusión su residencia permanente en los Países Bajos.
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