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25 ANIVERSARIO DEL 11-S

Letizia tenía 29 años cuando cubrió el 11-S desde Washington: el retrato de la joven periodista antes de ser Reina

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Este viernes se cumplen 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, una fecha que quedó grabada para siempre en la memoria colectiva y que cambió el rumbo de la política internacional. Casi tres mil personas murieron después de que dos aviones impactaran contra las Torres Gemelas de Nueva York, en uno de los ataques terroristas más impactantes de la historia reciente. Aquella jornada también modificó, de manera indirecta, la vida de una joven periodista española que por entonces todavía estaba muy lejos de imaginar que acabaría convirtiéndose en Reina de España. Era Letizia Ortiz, una de las caras habituales de los informativos de Televisión Española, que pocos días después de los atentados fue enviada a Washington como reportera para cubrir las consecuencias de la tragedia.

Letizia tenía entonces 29 años recién cumplidos y se encontraba en uno de los momentos de mayor crecimiento de su trayectoria profesional. La cadena pública contó con ella para desplazarse hasta Estados Unidos y seguir desde allí la actualidad generada después del ataque. El viaje estaba previsto inicialmente para una semana, pero finalmente su estancia se prolongó durante meses. Desde Washington, la periodista informó para los espectadores españoles sobre las investigaciones abiertas tras los atentados, las informaciones relacionadas con Osama Bin Laden, las decisiones adoptadas por el Gobierno de George W. Bush y las consecuencias que el ataque estaba teniendo dentro y fuera de Estados Unidos. Su rostro comenzó así a asociarse a una de las coberturas internacionales más importantes de aquellos años.

La Reina Letizia en RTVE. (Foto: Europa Press)

La experiencia supuso un importante espaldarazo a su carrera. Letizia no era una recién llegada a la televisión, pero aquella cobertura le permitió ganar una mayor visibilidad como reportera internacional y demostrar su capacidad para desenvolverse en un escenario especialmente complejo. La propia periodista Sagrario Ruiz de Apodaca recordaría años después que en TVE contaban con ella para prácticamente todo tipo de despliegues. «Cuando había que hacer un despliegue, una cobertura especial, ahí estaba Letizia Ortiz», explicó en un especial dedicado a la Reina. También destacó su presencia ante las cámaras y su carácter profesional, describiéndola como una compañera «intensa», «activa» y con mucho «nervio».

Aquellos meses en Estados Unidos fueron, además, el comienzo de una etapa profesional marcada por importantes coberturas. Un año después del 11-S, Letizia regresó a Nueva York para informar del primer aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas. En aquella ocasión entrevistó a William Rodríguez, presidente de la Asociación de las Víctimas Hispanas de los atentados del World Trade Center. Su carrera continuó avanzando con nuevos destinos y acontecimientos de gran relevancia. En noviembre de 2002 fue enviada a la Costa da Morte para cubrir la catástrofe provocada por el Prestige, y en abril de 2003 viajó hasta Irak como enviada especial para informar de la guerra.

La Reina Letizia en RTVE. (Foto: Europa Press)

Precisamente durante aquellos años comenzó también a cambiar su vida personal, aunque entonces todo se desarrollaba lejos de los focos. Según recoge la información publicada con motivo del 25 aniversario del 11-S, Letizia había conocido a Felipe en noviembre de 2002, en un encuentro propiciado por el periodista Pedro Erquicia. Para cuando viajó a Irak, en abril de 2003, la periodista ya mantenía en secreto una relación con el entonces príncipe de Asturias. La que había sido una intensa etapa como reportera internacional se cruzaba así con el inicio de una historia personal que terminaría dando un giro absoluto a su trayectoria.

El calendario resulta especialmente significativo. En octubre de 2003, Letizia regresó a Oviedo para cubrir los Premios Príncipe de Asturias, donde se produjo una de las primeras imágenes públicas junto a don Felipe. El 31 de octubre presentó su último Telediario en TVE y, apenas un día después, la Casa del Rey anunció oficialmente su compromiso con el heredero. La noticia sorprendió incluso a algunos de sus compañeros de profesión. Sagrario Ruiz de Apodaca recordaba años después que se encontraba como corresponsal en Washington cuando recibió la noticia y que, inicialmente, ni siquiera identificó de quién le estaban hablando cuando escuchó el nombre de Letizia Ortiz.

Los Reyes Felipe y Letizia en un acto oficial. (Foto: Europa Press)

La transformación de su vida fue radical. El 6 de noviembre de 2003, durante su petición de mano y ante decenas de periodistas, Letizia explicó que su enlace suponía un «punto y aparte» en su actividad profesional. Su salida de TVE se produciría de manera progresiva y, dos semanas después, la cadena pública comunicó la rescisión de su contrato de mutuo acuerdo. Aquella joven periodista que había cubierto guerras, catástrofes y grandes acontecimientos internacionales abandonaba las cámaras para asumir un futuro completamente distinto. Con el paso de los años, sin embargo, Letizia ha dejado claro que aquel cambio no significó que desapareciera su vínculo con el periodismo. Durante el 50 aniversario de la Facultad de Ciencias de la Información recordó que la curiosidad que caracteriza a un periodista no se pierde. «Yo creo que la curiosidad no se quita», aseguró entonces, aunque reconoció que ahora ya no cuenta las respuestas que recibe.

Por eso, 25 años después del 11-S, aquella imagen de Letizia Ortiz informando desde Estados Unidos adquiere una dimensión diferente. Entonces era una joven reportera enviada por TVE para cubrir las consecuencias de un acontecimiento que había paralizado al mundo. No podía saber que aquella experiencia sería uno de los grandes capítulos de su carrera ni que, apenas dos años después, abandonaría definitivamente el periodismo para convertirse en la esposa del heredero de la Corona. El 11-S cambió el mundo, pero también coincidió con el comienzo de una etapa que acabaría llevando a aquella periodista de los informativos de TVE hasta el Palacio de la Zarzuela.