Juan Carlos I afianza su verano español con una visita familiar en Sangenjo
El Rey Juan Carlos se encuentra en Sangenjo en su tercera visita a Galicia de 2026
Durante su estancia ha recibido la visita de su hermana, la infanta Margarita
Su visita será una de las más largas desde que fijó su residencia en Abu Dabi en 2020

La estancia del Rey Juan Carlos en Sangenjo continúa desarrollándose entre compromisos relacionados con la vela, encuentros con amigos y emotivas reuniones familiares. En la que ya se ha convertido en su tercera visita a España en lo que va de 2026, el monarca emérito ha recibido una visita muy especial que pone de manifiesto los estrechos vínculos que mantiene con su entorno más cercano a pesar de la distancia que le separa de su residencia habitual en Abu Dabi. Tras aterrizar el pasado miércoles en el aeropuerto de Vigo procedente de Cascais, Portugal, Juan Carlos I se instaló una vez más en la vivienda de su gran amigo Pedro Campos, situada en la zona de Nanín, en Sangenjo. Desde allí seguirá de cerca la nueva prueba de la Liga Española de 6 Metros, una competición de vela en la que participa como patrón del Bribón, embarcación con la que ha cosechado importantes éxitos deportivos en los últimos años.
Sin embargo, más allá de la competición náutica, uno de los momentos más destacados de esta visita ha sido el encuentro familiar que ha tenido lugar este viernes. La primera persona de la familia en desplazarse hasta Galicia para reunirse con el Rey emérito ha sido su hermana, la infanta Margarita. La duquesa de Soria, que atraviesa un delicado estado de salud, ha realizado el viaje acompañada por su marido, Carlos Zurita, su hija María Zurita y su nieto Carlitos, ahijado de Juan Carlos I y uno de los miembros más jóvenes de la familia.

La visita ha tenido un marcado carácter familiar y privado. La presencia de la infanta Margarita supone una muestra de apoyo y cercanía hacia su hermano, con quien mantiene una relación especialmente estrecha. También ha servido para reunir a varias generaciones de la familia en torno al monarca, que a sus 88 años continúa disfrutando de la compañía de sus seres queridos durante sus estancias en España. La llegada de la duquesa de Soria se produce además en medio de las especulaciones sobre posibles encuentros con otros miembros de la familia real. No se descarta que durante el fin de semana puedan desplazarse a Sangenjo las infantas Elena y Cristina, así como alguno de los nietos del Rey emérito, entre ellos Felipe Juan Froilán. Aunque por el momento no se ha confirmado ninguna de estas visitas, la presencia de familiares cercanos refuerza la importancia que esta estancia tiene para Juan Carlos I.
Desde su salida de España en agosto de 2020 para establecer su residencia en Abu Dabi, las visitas de Juan Carlos I al país han estado marcadas por la discreción y por una agenda centrada principalmente en la vela. Sanxenxo se ha convertido en su principal punto de referencia cada vez que regresa a territorio español. Allí encuentra no solo la posibilidad de seguir vinculado a una de sus grandes pasiones, sino también un entorno de amistades y afectos que le resulta especialmente familiar.

Fuentes cercanas al entorno del monarca señalan que, aunque presenta algunas dificultades de movilidad derivadas de la edad, mantiene un excelente ánimo y continúa disfrutando plenamente de la gastronomía gallega. De hecho, se han organizado varias comidas y cenas con amigos durante estos días, aprovechando la amplia oferta culinaria de la zona. Entre sus establecimientos favoritos figura el conocido restaurante D’Berto, en O Grove, una visita casi obligada en muchas de sus estancias en Galicia.
Esta visita también será una de las más largas que ha realizado a España desde su marcha a Emiratos Árabes Unidos. El intenso calor de Abu Dabi durante los meses estivales y la proximidad de importantes citas deportivas en Europa han llevado a Juan Carlos I a prolongar su permanencia en el continente. Tras la regata de este fin de semana, no se descarta que viaje nuevamente a Cascais para visitar a varios amigos portugueses, uno de los cuales atraviesa una situación de salud delicada. Además, el Rey emérito ya tiene la vista puesta en el Campeonato de Europa de la clase 6 Metros, que se celebrará en julio en el lago Lemán, en Ginebra. La competición representa uno de los grandes objetivos deportivos de la temporada para el Bribón y su tripulación, por lo que los entrenamientos y regatas disputados en Sangenjo resultan fundamentales para su preparación.

Mientras tanto, la localidad pontevedresa vuelve a convertirse en el escenario donde Juan Carlos I combina deporte, amistad y familia, demostrando que, pese al paso de los años y la distancia, sigue encontrando en Galicia un lugar al que regresar y donde disfrutar de algunos de los momentos más significativos de su vida.