Ingrid Alexandra, nueva heredera de Noruega: las responsabilidades que ya asume y que la princesa Leonor aún no tiene
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La muerte de Harald V de Noruega no sólo ha llevado al trono a su hijo, Haakon VIII. El relevo ha provocado otro cambio histórico dentro de la Familia Real: Ingrid Alexandra, de 22 años, se ha convertido en la nueva princesa heredera y primera en la línea de sucesión al trono noruego. Un nuevo papel que llega acompañado de una obligación constitucional que convierte este momento en algo todavía más excepcional.
Tras el fallecimiento de Harald V, el Gobierno noruego se ha reunido con el nuevo monarca y la nueva heredera. Y ahora Ingrid Alexandra deberá cumplir con uno de los requisitos establecidos por la Constitución noruega: prestar por escrito un juramento ante el Storting, el Parlamento del país.
Un juramento histórico para Ingrid
La clave está en su edad. Ingrid Alexandra tiene 22 años, por lo que ya era mayor de edad cuando ha pasado a ocupar la posición de heredera directa de la Corona.
Según ha explicado este viernes el propio Gobierno noruego, es la primera vez en la historia reciente del país que, tras la muerte de un monarca, la persona que queda inmediatamente detrás del nuevo rey en la línea sucesoria ya ha cumplido los 18 años. Por esta razón, Ingrid deberá formalizar por escrito su compromiso constitucional.
El juramento está relacionado con los artículos 41 y 44 de la Constitución. El primero establece que, si el rey se encuentra fuera del país o está demasiado enfermo para ejercer sus funciones, el heredero mayor de edad puede asumir temporalmente las funciones de jefe del Estado. El artículo 44 establece el juramento que debe prestar quien pueda asumir esa responsabilidad. Un trámite que ni su padre, ni su abuelo tuvieron que afrontar en estas mismas circunstancias. Y que la corona española no contempla.
¿Por qué Haakon y Harald no vivieron este momento?
La explicación está de nuevo en la edad. Cuando el entonces príncipe Olav alcanzó la mayoría de edad en 1924, su padre, Haakon VII, ya ocupaba el trono. Algo similar ocurrió con Harald y con el propio Haakon: ambos pasaron a ocupar esa posición en la línea sucesoria antes de cumplir los 18 años y realizaron posteriormente su juramento al alcanzar la mayoría de edad. Con Ingrid la situación es diferente. La princesa tiene ya 22 años cuando la muerte de su abuelo ha cambiado por completo su posición institucional.
Desde este viernes, Ingrid Alexandra ya no es simplemente la segunda en la línea sucesoria: es la mujer destinada, si todo sigue el curso previsto, a convertirse algún día en reina de Noruega. Y el primer paso de esta nueva etapa llegará con su firma en un juramento que marca el comienzo de su vida como heredera.
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