La infanta Sofía hace un guiño a la bandera de España con un rejuvenecedor traje rojo cruzado en el 12-O

La infanta Sofía ha dejado de lado, aunque solo por unos días, sus estudios en París para regresar a España y celebrar el Día de la Hispanidad junto a su familia. Como es habitual, la Familia Real ha presidido los actos de una de las jornadas más señaladas del calendario institucional, en la que los estilismos de la Reina Letizia y sus hijas vuelven a ocupar buena parte de la atención. En esta ocasión, la benjamina de los Reyes de España ha apostado, al igual que su madre, por la moda circular y ha recuperado un conjunto que ya conocemos, pero al que ha sabido dar una nueva vida con motivo del 12 de octubre.
La primera vez que vimos a la infanta Sofía con este traje rojo fue hace un año, durante las audiencias de los Premios Princesa de Asturias de 2025. Ahora, la hija menor de Felipe VI y Doña Letizia ha vuelto a confiar en una fórmula que combina comodidad, elegancia y una silueta que encaja con su edad. Lejos de algunos vestidos más formales que ha lucido en otras ocasiones, esta vez ha apostado por la sastrería, con un resultado más fresco y desenfadado, sin renunciar a la imagen cuidada que requiere una celebración de estas características.
El rojo es, sin duda, uno de los grandes protagonistas de la elección. En una jornada como el Día de la Hispanidad, el color invita a pensar en un guiño a la bandera de España, aunque lo que realmente define el estilismo es la fuerza de una tonalidad que no necesita demasiados artificios para destacar. Frente a los habituales tonos neutros que suelen dominar los actos institucionales, Sofía ha dado un paso más con un conjunto que aporta personalidad y demuestra que la elegancia también puede pasar por arriesgar con el color.
El traje está compuesto por dos piezas: una blazer cruzada de doble botonadura y un pantalón recto, una combinación que sigue plenamente vigente en las tendencias de esta temporada. La chaqueta, con solapas clásicas y botones dorados, estructura la silueta y añade un punto sofisticado, mientras que el pantalón mantiene una línea limpia y equilibrada. La elección se aleja de los vestidos que han marcado algunas de sus apariciones anteriores y confirma que la infanta también encuentra en la sastrería una alternativa para construir su propio estilo.
Aunque en otras ocasiones ha apostado por el sello made in Spain, en esta celebración Sofía ha elegido una firma internacional: Tommy Hilfiger. El conjunto pertenece a The Sofia Capsule, la colección diseñada por Sofia Richie, que apuesta por prendas de líneas depuradas y una elegancia fácil de adaptar a diferentes ocasiones. Una elección que encaja con el aire clásico del traje, pero que encuentra en el color y en los detalles una forma de alejarse de la sobriedad más convencional.
En cuanto al calzado, la infanta ha optado por unas bailarinas destalonadas en tono nude. El zapato plano aporta comodidad y suaviza la formalidad de la sastrería, al tiempo que deja todo el protagonismo al rojo. Se trata de un recurso sencillo, pero efectivo, para mantener el equilibrio del conjunto sin recargarlo con accesorios innecesarios.
Con esta elección, la infanta Sofía vuelve a demostrar que repetir estilismo no significa renunciar a la personalidad. La moda circular también tiene cabida en los grandes actos institucionales y, en su caso, permite recuperar una prenda que sigue funcionando un año después. Un traje con el que la hija menor de los Reyes se aleja de los excesos y apuesta por una imagen actual, cómoda y acorde con una etapa en la que comienza a definir, cada vez más, sus propias preferencias de estilo.