A medida y exclusivo: así fue el primer coche del Rey Felipe VI
El monarca recibió un Seat Ibiza diseñado específicamente para él por su 18 cumpleaños
Ahora su hija, la princesa Leonor, se ha puesto al volante de otro modelo de Seat
La princesa Leonor ya conduce. Desde hacía varias semanas se sabía que la heredera tenía permiso de conducción, pero, hasta ahora, no se la había podido ver al volante de un coche. Ha sido en Palma de Mallorca, en un paseo que la princesa ha dado con su hermana, la infanta Sofía, su madre y su abuela, la Reina Sofía. La princesa de Asturias ha sido la encargada de conducir desde y hacia el Palacio de Marivent, al volante de un coche de la marca Seat, modelo Ateca, en el que se la ha visto muy confiada y sonriente.
Aunque no se tiene constancia de que este sea el primer coche de la princesa -sino, más bien, un vehículo de la flota disponible para la Familia Real durante su estancia en Mallorca-, lo curioso es que el primer coche que tuvo el Rey Felipe VI fue, precisamente, un modelo de la marca Seat.
El primer coche de Felipe VI
Cuando Felipe VI cumplió 18 años, su padre, Juan Carlos I, encargó a Seat un coche para el entonces príncipe de Asturias. Se trataba del modelo Ibiza, pero con una configuración específica para don Felipe.
El Ibiza es uno de los modelos más populares e icónicos de la marca y empezó a fabricarse en los años de los 80, por lo que fue una opción perfecta como primer coche para Felipe VI. El vehículo, que costaba en su momento en su versión básica unas 850.000 pesetas, fue un encargo de la Casa Real a la marca, con unas características especiales, tanto que solamente se fabricó una unidad.
El coche de Felipe VI tenía un motor de gasolina de 1,5 litros con 100CV. Esto significa que su potencia era mayor que los 85CV de serie. Además, la unidad contaba con inyección, como el modelo SXI, que se empezó a fabricar años después. También tenía neumáticos más grandes, un volante de Porsche y unos alerones, además de unos asientos especiales, hechos a medida, porque Felipe VI era un joven muy alto. En cuanto al color, se pintó de un dorado metalizado que no formaba parte de la gama habitual del Ibiza.
Felipe VI recibió el coche poco antes de su 18 cumpleaños, en enero de 1986. Se le entregó en el circuito de Can Padró, cerca de Barcelona. A don Felipe se le dieron, además, una serie de directrices sobre el funcionamiento del vehículo, que se convirtió en su inseparable compañero. De hecho, lo utilizó en muchos viajes, incluso, para ir a esquiar a Baqueira en invierno, o para sus planes privados.
Al cabo del tiempo, el coche pasó a manos de una persona del entonces príncipe, debido a que él estaba centrado en su formación militar. Años más tarde, en 2013, Seat averigua el lugar en el que se encuentra el vehículo y decide restaurarlo, en una tarea compleja y larga. Un año después, en 2014, ya como Rey, Felipe VI se reencontró con el coche en una visita a la fábrica de Seat, algo que le hizo mucha ilusión. Un encuentro que se repitió hace pocos meses, en otra visita a las instalaciones de la marca.
Lo último en Casa Real
-
Carlos III revela por primera vez cuánto paga en impuestos: más de 35 millones de euros
-
Marius Borg apela su condena por violación mientras sigue en prisión preventiva
-
Los reyes también pasan por caja: Dinamarca reclama 40.000 euros a Federico X y a la reina Margarita
-
Ni saludo ni posado: la coincidencia más comentada del Rey Felipe VI y Telma Ortiz
-
Nicolás de Dinamarca recuerda cuando su abuela Margarita II le quitó el título de príncipe: «Nunca es agradable»
Últimas noticias
-
El misterioso motivo por el que se colocan flores en las puertas de las casas rurales
-
Última hora del terremoto en Venezuela, en directo | Número de muertos, desaparecidos, cómo enviar ayuda, cuántos españoles hay y qué pasa con las réplicas
-
‘Obsession’: la mejor película de terror ‘hardcore’ de los últimos tiempos que incita a la soltería
-
Manu Sánchez carga contra TVE por subtitular a la madre del futbolista Fabián Ruiz
-
Del mercadillo de Alcobendas a Las Rozas, el fenómeno de tres jóvenes de 21 años: «Nunca se había hecho así»