Raquel Meroño anuncia la muerte de su padre: «Pasamos del cielo al infierno»
La actriz había estado de vacaciones sin pensar que poco después de su vuelta iba a perder a su progenitor
Raquel Meroño confiesa el motivo por el que va a iniciar terapia psicológica
La vida de Raquel Meroño se ha apagado parcialmente después de ver cómo su padre ha fallecido de manera repentina. La actriz de 48 años estaba atravesando un verano espectacular que quedará ensombrecido para siempre después de esta triste pérdida. Hace escasos días que había regresado de un espectacular e inolvidable viaje a Indonesia con sus hijas, las gemelas Daniela y Martina, de 16 años.
Se suele decir que solo muere lo que se olvida y el legado del padre de Raquel va a estar siempre presente. Entre otras cosas porque ella misma se va a encargar de mantenerlo vivo. La primera muestra de eso la ha dado la hija de ‘El Meroño’, como le llama cariñosamente la ganadora de MasterChef Celebrity 5. Vean.
Raquel Meroño ha publicado una emotiva carta abierta en su cuenta de Instagram que ha servido para despedirse de su padre. Lo ha hecho de una manera muy cariñosa. Lo primero que ha querido es informar de lo sucedido: «Mi padre falleció a los dos días de volver de este viaje a principios de agosto y pasamos del paraíso a un infierno. (Nos vino a buscar al aeropuerto como siempre..)», empieza relatando. En ningún momento se le pasó por la cabeza que fueran a ser las últimas horas junto a su progenitor.
El hecho de que hayan pasado varios días ha ayudado a la intérprete a canalizar sus sentimientos de cara a su recuperación emocional: «Descubrí un nuevo llanto que me tuvo desgarrada hasta que recordé que su luz nunca dejará de guiarnos», continúa. «Ahora estamos transformando el dolor en lágrimas de gratitud por haber tenido de ejemplo un padre/ abuelo tan especial. El Meroño era la persona más disfrutona y optimista que he conocido en mi vida , los que le conocieron saben de lo que hablo», desvela.
Las líneas de Raquel Meroño destilan sentimiento por todas sus letras: Sus pasiones fuimos su familia y el deporte y se entregó a nosotros en cuerpo y alma ayudándome a criar a mis hijas con absoluta dedicación y amor. Gracias por todo papá, sin olvidarte seguiré disfrutando del AQUÍ Y AHORA como me enseñaste, con una sonrisa y el vaso rebosando de pasión por la vida».
Raquel finaliza su despedida con unas bonitas palabras hacia la figura de una de las personas más importantes de su vida: «Te dedico todos mis viajes, mi alegría y mi trabajo para honrarte siempre, te quiero mi amor ❤️». Enseguida, muchas amigas y compañeras de profesión le han querido brindar sus mejores deseos. Una de las primeras fue Bibiana Fernández: «Mi amor, no lo sabía, se aprende a sentirlo sin verlo, como si estuviera de viaje os mando camiones 🚛 de amor 🫶🏻🙏🏻», le ha aconsejado.
A partir de ahora, Raquel Meroño se refugiará en sus hijos, amigos y en el trabajo. Porque ningún amor muere, solo cambia de lugar en la memoria.
Lo último en Actualidad
-
La última hora sobre el rey Harald alarma a Noruega: «Su estado de salud es muy grave»
-
Almeida, padre entregado en la playa: juegos con su hijo Lucas y total complicidad con Teresa Urquijo y su familia en Sotogrande
-
Giro en el accidente que acabó con la vida de Mathilde Favier, directora de Dior: el camionero contradice la investigación
-
10 películas clásicas que son una auténtica obra maestra
-
Películas para disfrutar en Año Nuevo
Últimas noticias
-
Varapalo a Save the Children: el Supremo avala que el tiempo como solicitante de asilo no cuente para el arraigo de menas
-
Prohens acudirá a la concentración de la Plaza de Cort en apoyo a Ceuta: «Hay que reivindicar la defensa de nuestras fronteras»
-
Alerta sanitaria en Ceuta: las intoxicaciones de inmigrantes por cocaína y cannabis saturan ahora las urgencias
-
La psicología confirma que las personas que nacieron entre 1960 y 1970 desarrollaron una especie de resiliencia que hoy pasa desapercibida
-
La psicología sugiere que las personas que nacieron en los años 1950 y 1960 no empezaron a trabajar pronto por motivación, sino porque no tenían otra opción