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Quejas, abandono y una concesión en el aire: el club de tenis de Manolo Santana «se cae a pedazos»

El histórico Manolo Santana Racquets Club atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia

Las quejas de usuarios por el deterioro de las instalaciones y la gestión del recinto son continuas

El Ayuntamiento de Marbella estudia qué hacer tras el vencimiento de la licencia

Manolo Santana en el Mutua Madrid Open. (Foto: Europa Press)
Manolo Santana en el Mutua Madrid Open. (Foto: Europa Press)
Marta Menéndez

Hubo un tiempo en el que entrar en el club Manolo Santana era formar parte de una cierta idea de Marbella. Tenis, palmeras, urbanizaciones de lujo y apellidos conocidos convivían en uno de los recintos deportivos más reconocibles de la Costa del Sol. Durante años, el Manolo Santana Racquets Club fue mucho más que unas pistas: era un símbolo del prestigio deportivo y social de una ciudad que convirtió el lujo en marca propia. Hoy, sin embargo, la imagen es muy distinta. Mientras crecen las críticas de usuarios por el estado de las instalaciones y la gestión del club, el recinto afronta además un momento decisivo: el futuro de la concesión pública sobre la que se asienta el complejo deportivo.

Fundado en 1997 por Manolo Santana tras años de estrecha vinculación con Marbella, el club nació con la intención de convertirse en una referencia internacional de los deportes de raqueta. Durante años lo consiguió. Profesionales, aficionados y rostros conocidos pasaron por unas instalaciones que simbolizaban el esplendor de una época concreta de la ciudad. Sin embargo, varios usuarios consultados por COOL coinciden en que el club atraviesa desde hace tiempo una evidente pérdida de nivel, tanto en mantenimiento como en organización. Las críticas se repiten especialmente en torno al estado del gimnasio, la conservación de determinadas zonas del recinto y la gestión de torneos y clases deportivas. «He estado un año y medio apuntada a clases de pádel. Los profesores son realmente buenos, pero la organización es un auténtico descontrol», explica una usuaria habitual del club, que denuncia cambios constantes de grupos y falta de continuidad en las clases.

Manolo Santana durante un torneo de tenis. (Foto: Getty Images)
Manolo Santana durante un torneo de tenis. (Foto: Getty Images)

Otro cliente, usuario únicamente del gimnasio, habla directamente de un espacio «abandonado y descuidado», con bicicletas averiadas y máquinas rotas «sin ningún tipo de mantenimiento».  Las críticas también alcanzan la organización de competiciones. Algunos participantes describen torneos con horarios improvisados, mezclas de categorías y una planificación «muy por debajo» de lo esperado para un club de ese nivel y esos precios. «Los torneos parecen organizados únicamente para sacar dinero», lamenta uno de los jugadores consultados tras participar recientemente en una competición en el recinto marbellí.

Pese a ello, muchos usuarios diferencian claramente entre el trabajo diario de empleados y entrenadores y la gestión actual del club, que varias de las fuentes consultadas atribuyen directamente a Claudia Rodríguez, viuda de Manolo Santana y actual responsable del recinto. «El personal es fantástico, pero da la sensación de que no se invierte absolutamente nada en mejorar las instalaciones», resume uno de los testimonios recabados. Otros clientes van más allá y critican la dirección del club, denunciando una subida de precios mientras, aseguran, el complejo muestra signos evidentes de deterioro y abandono. «El Club se cae a pedazos y la propietaria heredera encima sube los precios, que por cierto es una desagradable y maleducada», ha dicho.

Sea como fuere, lo cierto es que la sensación de deterioro no es nueva. Ya en los últimos años de vida de Manolo Santana comenzaron a surgir comentarios sobre una cierta pérdida de brillo del complejo deportivo. No obstante, tras la muerte del tenista en diciembre de 2021, esa percepción se ha intensificado entre parte de los socios y clientes habituales.

Una concesión en el aire y el futuro del club en juego

El contexto en el que se producen estas críticas añade todavía más presión sobre el futuro del club. El recinto se levanta sobre suelo público y la concesión administrativa vinculada a su explotación expiró oficialmente el pasado 2 de mayo. A partir de ahora, corresponde al Ayuntamiento de Marbella decidir cuál será el siguiente paso: abrir un nuevo concurso público, estudiar una fórmula de continuidad o replantear completamente el modelo de gestión del espacio. Desde el Consistorio aseguran que «no hay nada decidido aún» respecto al futuro de la concesión, aunque distintas fuentes consultadas apuntan a que el debate ya se ha convertido en uno de los asuntos sensibles alrededor del legado de Santana en Marbella.

Manolo Santana y Claudia Rodríguez en un torneo de tenis. (Foto: Europa Press)
Manolo Santana y Claudia Rodríguez en un torneo de tenis. (Foto: Europa Press)

Actualmente, Claudia Rodríguez, viuda del tenista, figura como administradora única tanto de Racquets Club Marbella S.L. como de Rolwim S.A., la sociedad vinculada a la concesión del recinto. En paralelo, en los últimos meses han surgido distintas informaciones sobre movimientos para intentar mantener el control de las instalaciones mediante nuevas fórmulas jurídicas, entre ellas una fundación vinculada al nombre del extenista. Cabe destacar aquí que, COOL se ha puesto en contacto con ella, así como con otros responsables del club, para conocer su versión sobre las críticas de usuarios, el estado de las instalaciones y el futuro de la concesión municipal. Desde el recinto han rechazado responder a las preguntas planteadas, mostrando incluso su malestar por la investigación.

Rafa Nadal aparece en la batalla por el legado de Santana

El interés económico y estratégico alrededor del complejo es evidente. Ubicado en una de las zonas más exclusivas de Marbella y rodeado de urbanizaciones de alto nivel, el club sigue siendo un enclave muy atractivo pese a su deterioro visible. En torno a su futuro han aparecido incluso nombres ligados al tenis internacional y distintos grupos inversores interesados en relanzar el espacio, como Rafa Nadal. Paradójicamente, la situación económica de la sociedad no atraviesa su peor momento. Las últimas cuentas depositadas reflejan un crecimiento notable de ingresos y beneficios durante 2024, con cerca de 877.000 euros de facturación y más de 173.000 euros de beneficio. Unas cifras que contrastan con la percepción de abandono que describen algunos clientes.

Rafa Nadal durante la presentación de 'Spin&Swing'. (Foto: Europa Press)
Rafa Nadal durante la presentación de ‘Spin&Swing’. (Foto: Europa Press)

El contraste entre el pasado glorioso del club y las dudas actuales resulta inevitable. El propio Manolo Santana soñó durante décadas con convertir Marbella en uno de los grandes centros europeos del tenis. Lo consiguió durante años, hasta el punto de que el Racquets Club terminó formando parte de la identidad social y deportiva de la ciudad. Ahora, el recinto afronta probablemente el momento más delicado de su historia. Entre críticas por la gestión, instalaciones cuestionadas y un futuro administrativo todavía sin resolver, el club que llevó el nombre de una de las mayores leyendas del deporte español se encuentra ante una encrucijada decisiva: reinventarse o quedar atrapado en la nostalgia de lo que un día representó.