El pequeño susto que ha tenido Juan Carlos I en el puerto de Sangenjo antes de despedirse de España
Juan Carlos I ha vuelto a Sangenjo para participar en las regatas
Como es habitual, el Rey emérito se ha hospedado en la casa de su íntimo amigo, Pedro Campos
Juan Carlos I ha pasado unos días en España. Como es habitual, el que fuera el monarca de nuestro país se ha trasladado hasta la localidad gallega de Sangenjo para disfrutar de su hobbie favorito: las regatas. Un viaje enmarcado en la recta final de la séptima liga de los 6 metros de esta disciplina. A lo largo de la jornada marítima, el Rey emérito ha sufrido un pequeño traspié a las orillas del océano Atlántico. Se encontraba en las inmediaciones del puerto deportivo recibiendo el saludo de algunos de los presentes del torneo cuando ha perdido el equilibrio. Acto seguido, las personas que se encontraban a su alrededor han acudido a su rescate y afortunadamente ha quedado en una anécdota.
Esto ha tenido lugar durante el último día de Juan Carlos en Galicia antes de abandonar España, algo que se espera que haga en los días sucesivos, aunque se desconoce el instante concreto. Para su despedida, Juan Carlos I ha navegado con un total look oscuro al que ya nos tiene acostumbrados. El toque de luz lo ha introducido con una gorra de color beige que ha utilizado junto a las gafas de sol para protegerse de la radiación solar. Mientras ha surcado los mares, ha estado sentado en un cómodo asiento sobre una lancha serigrafiada con las palabras RCN SANXENXO y acompañado de un grupo compuesto de 4 usuarios más. Para acceder a la embarcación ha contado con ayuda de ciertos amigos y de su inseparable bastón. A pesar de esto, ha bajado los escalones con visible dificultad y lentitud.
Las próximas regatas, según ha informado el Club Náutico de Sangenjo, se celebrarán los próximos días 11, 12 y 13 de julio, pero se ignora, por el momento, si el padre de Felipe VI volverá a la península para esta ocasión.
Las visitas a Juan Carlos I en Sangenjo
Juan Carlos I aterrizó en el aeropuerto de Vigo el pasado lunes, 19 de junio. Se trata del tercer viaje del Rey emérito a España en lo que va de año. Cuando vuela desde Abu Dabi hasta España, es recurrente que sus hijas busquen un hueco en sus apretadas agendas para encontrarse con él. La última en hacerlo fue la infanta Elena.
En esta reciente estancia, han querido acompañarlo los integrantes de la familia Zurita. Junto a él han estado su hermana, la infanta Margarita, su cuñado Carlos Zurita y sus sobrinos María y Alfonso. También se ha movido hasta tierras gallegas el pequeño Carlos, hijo de María y ahijado del ex monarca. Con él ha protagonizado varias tiernas estampas antes de embarcar, en tierra firme. El menor de la estirpe le ha dado besos cargados de cariño a su padrino. Sin duda, una visita muy agradable para el emérito a la que esta vez no se han unido ninguna de sus dos hijas, las infantas doña Elena y doña Cristina.
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