James Middleton, hermano de Kate, se enfrenta a un vecino que le acusa de contaminar
James Middleton ha sido acusado por un vecino de la zona en la que reside de no cuidar el medio ambiente
El hermano de Kate Middleton ha confesado que ha llegado a contactar con la policía
Un mes después del anuncio de Kate Middleton sobre su enfermedad, su hermano, James Middleton, ha saltado a la primera línea de la noticia por un conflicto vecinal. Tal y como han informado diferentes medios británicos, David Alderton, un vecino del mencionado de 65 años, ha ido colocando carteles en contra del empresario por las calles de Stanford Dingley, el pueblo donde residen. El motivo sería su queja ante los constantes ruidos y la contaminación lumínica que provienen de la granja familiar que tiene en propiedad el hermano de la futura reina del país.
Según la información trascendida, Alderton vive en un bungalow situado frente a la finca de James, algo que ha propiciado que se haya generado este conflicto. A través de las páginas de uno de los tabloides más conocidos de Reino Unido, se quejó de que a su casa llegaban «humos tóxicos y nocivos» a consecuencia de «las viejas máquinas de granja, ruidosas, sucias y malolientes» que el cuñado del príncipe Guillermo posee en su terreno: «Cree que está justificado tener maquinaria agrícola incluso si está oxidada. Pero él tiene el deber de cuidar a sus vecinos y del medio ambiente, por lo que no debería afectar a la vida de sus vecinos», señalaba.
Dejando a un lado el eterno blindaje con el que suelen proteger su faceta privada la Familia Real y sus miembros más cercanos, James Middleton ha decidido contestar a su vecino en otro diario inglés en el que ha tachado al denunciante como una auténtica «pesadilla». Según su la versión de James, las denuncias de Alderton son completamente «falsas». Asegura que el Ayuntamiento de West Berkshire ya intervino cuando se quejó del ruido de los tractores y los animales, además de otras quejas, y que las autoridades no dieron mayor importancia a lo ocurrido.
Sin embargo, lo que en un principio parecía que no tendría mayor trascendencia ha alcanzado una gran complejidad después de que Alderton amenazara por escrito al hermano de Kate Middleton, además de acceder sin permiso a los terrenos de su propiedad. «Contactamos con la policía poco después del nacimiento de nuestro hijo, ya que estábamos cada vez más preocupados por las acusaciones de nuestro vecino», decía. A sus palabras, añadió que la situación se ha vuelto tan desagradable que ha pedido por escrito que su vecino solo pueda comunicarse con él a través de correos electrónicos o por el consejo local, evitando así cualquier tipo de contacto.
James también aprovechó su intervención en The Independent para resaltar que su conflicto no era el único al que se había enfrentado Alderton en los últimos años: «Tiene un largo historial de peleas con otros vecinos dentro del pueblo. Ya en 2017 emprendió acciones legales contra el consejo parroquial y utilizó la intimidación contra otros lugareños para oponerse a una serie de permisos de obras, todas las cuales fueron rechazadas», sentenciaba.
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