Suecia se pasa el juego: fabrica con residuos de la cerveza y algas un material de construcción biodegradable que se imprime en 3D
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Un equipo de la Universidad Tecnológica de Chalmers (Suecia) ha desarrollado un material biodegradable para la construcción fabricado con levadura, alginato de algas, fibras de celulosa y glicerol de origen vegetal. Los investigadores lo moldean mediante impresión 3D a temperatura ambiente, sin calentamiento intensivo ni estructuras de soporte, y sin generar residuos de material sobrante.
El material sueco aspira a sustituir al yeso y los plásticos sintéticos en revestimientos de interior y fue publicado en Frontiers of Architectural Research en junio de 2026.
Una mezcla de cuatro ingredientes naturales que se imprime sin calor ni moldes
El equipo, liderado por la profesora Malgorzata Zboinska del Departamento de Arquitectura e Ingeniería Civil de Chalmers, combinó cuatro ingredientes de origen natural:
- La levadura de panadería, que es un subproducto habitual de las industrias cervecera y agrícola, actúa como agente ligante y aporta la viscosidad necesaria para la impresión.
- El alginato, extraído de algas pardas, proporciona estabilidad dimensional.
- La celulosa de madera refuerza la resistencia estructural de la mezcla.
- El glicerol de origen vegetal aporta la flexibilidad que evita que el material se fracture durante el secado.
El equipo contó con la colaboración de investigadores de la Universidad de Aalto (Finlandia), especialistas en el comportamiento de la celulosa.
El proceso de fabricación no requiere calentamiento intensivo. Tras desactivar térmicamente la levadura, los cuatro ingredientes se mezclan hasta formar un hidrogel que se introduce directamente en una impresora 3D. La máquina lo extruye a temperatura ambiente, sin moldes ni estructuras de soporte adicionales, y el material seca al aire hasta adquirir su forma definitiva. El rango de colores naturales resultante va de los tonos amarillos a los marrones.
¿Por qué este material natural es mejor que el yeso y el plástico para la construcción sostenible?
El yeso convencional, los plásticos y los textiles sintéticos que habitualmente se usan en revestimientos interiores tienen en común que no se degradan con facilidad al final de su vida útil. El material de Chalmers, fabricado íntegramente con ingredientes de origen biológico, se descompone de forma natural y no deja residuos persistentes.
La impresión 3D añade otra ventaja: la máquina deposita exactamente la cantidad de material necesaria para cada pieza, sin recortes sobrantes. A diferencia del yeso, que exige moldes y no permite geometrías complejas, el material biodegradable puede adoptar formas difíciles de obtener con los procesos de manufactura convencionales.
El sector de la construcción genera aproximadamente el 40% de los residuos en los países desarrollados, y gran parte de esos residuos proceden de los materiales de revestimiento interior. Sustituir componentes convencionales por alternativas de base biológica es uno de los objetivos del grupo de investigación, financiado por la Swedish Energy Agency.
«Crece de forma exponencial. No requiere entornos de control estricto y no es especialmente sensible a la contaminación», explicó Zboinska sobre la ventaja de la levadura como componente central. Por lo tanto, esta característica hace que el material sea viable a pequeña y mediana escala sin las exigencias de un proceso industrial convencional.
Pantallas de luz, divisores de espacios y los próximos pasos del proyecto de Suecia
Las primeras aplicaciones identificadas por el equipo son elementos de interior de bajo impacto estructural, como pantallas moduladoras de luz, protección solar, divisores de espacios y sistemas de pared. Son usos donde la flexibilidad formal de la impresión 3D ofrece una ventaja real, debido a la posibilidad de crear geometrías complejas que el yeso no permite.
Los próximos pasos incluyen evaluar el comportamiento del material ante el fuego y la humedad, y estudiar cómo escalar la manufactura digital a mayor volumen.
El equipo también trabaja en variantes con propiedades autorreparables y purificadoras del aire, lo que abriría este tipo de materiales a espacios con requisitos específicos de calidad ambiental interior.
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