Ciencia
FRONTERAS DEL SISTEMA SOLAR

El descubrimiento que pulveriza la ciencia conocida: la luna de Júpiter tendría una capa de hielo mucho más gruesa que la Antártida

La Antártida siempre ha sido el símbolo del frío absoluto y las capas de hielo interminables, con zonas que superan los cuatro kilómetros de espesor. Sin embargo, los últimos datos enviados por la sonda Juno de la NASA han dejado pequeña cualquier cifra terrestre. El objetivo ha sido Europa, una de las lunas de Júpiter, donde los científicos han confirmado la existencia de una coraza de hielo colosal que promedia los 29 kilómetros de profundidad.

Este hallazgo no sólo asombra por su escala, sino que redefine por completo lo que sabemos sobre los mundos habitables más allá de la Tierra.

Europa: un búnker helado 13 veces más profundo que la Antártida

Gracias a un sobrevuelo realizado a tan sólo 360 kilómetros de la superficie del satélite joviano, el radiómetro de microondas de la nave Juno ha logrado realizar un «escaneo» sin precedentes. Los resultados, publicados recientemente en la prestigiosa revista Nature Astronomy, indican que la capa conductiva de Europa (el hielo más rígido y frío) tiene un espesor medio de 29 kilómetros.

Para ponerlo en perspectiva, el punto más profundo del hielo en la Antártida apenas roza los 4,8 kilómetros. Esta muralla superresistente de Europa es la que protege un inmenso océano interior. No obstante, los expertos advierten que, si el hielo contiene sales disueltas, el espesor podría reducirse unos cinco kilómetros, aunque seguiría siendo una barrera infranqueable para nuestra tecnología actual.

¿Hay vida bajo 29 kilómetros de hielo?

El gran misterio de Europa no es solo su superficie, sino lo que esconde en su paleoprofundidad. Bajo esos kilómetros de corteza congelada, se cree que existe un océano de agua salada calentado por las fuerzas de marea de Júpiter, con más agua líquida que todos los mares de la Tierra combinados.