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El nombre del último nieto de Emilio Aragón que va a arrasar en 2026: tiene 6 letras y es de origen asturiano

Emilio Aragón así como su familia, siempre ha estado rodeado de interés mediático, pero pocas veces ese foco ha tenido que ver con algo tan íntimo como la llegada de un nuevo miembro al clan. Esta vez, la noticia no tiene que ver con un proyecto televisivo, una producción musical o el reciente libro infantil que sacó Emilio, sino la alegre noticia de recibir un miembro más al clan. De este modo, conocemos ahora el nombre del último nieto de Emilio Aragón que va a arrasar en 2026: tiene 6 letras y es de origen asturiano.

El hijo de Emilio Aragón, Nacho Aragón ha sido padre y la elección junto a a su pareja, del nombre para su bebé está llamando la atención por el peso histórico y cultural que lleva detrás. Y es que el nombre elegido para el pequeño, lejos de responder a modas pasajeras, conecta con la tradición del norte de España y con una figura clave de la historia peninsular.

El nacimiento del primer hijo de Nacho y su mujer, Beatriz Gimeno, no sólo ha emocionado a la familia, sino que también ha despertado curiosidad sobre la vida privada del hijo menor de Emilio. Él ha mantenido siempre un perfil discreto, aunque en los últimos años su presencia en redes sociales ha ido aumentando. Aun así, esta vez el protagonismo recae en su bebé, que llega con un nombre que combina carácter, fuerza y raíces culturales bien reconocibles y que os desvelamos a continuación.

El nombre del nieto de Emilio Aragón

En un momento en el que los nombres tradicionales vuelven a cobrar fuerza en España, el elegido por Nacho Aragón y Bea Gimeno sin duda gustará a muchos. El nombre no es otro que el de Pelayo, un nombre con tradición asturiana y una trayectoria histórica que explica por qué, según datos del INE, está viviendo un renacer dentro de las nuevas generaciones.

La historia detrás del nombre de Pelayo

Aunque para muchos Pelayo evoca directamente al norte de España, su origen etimológico se remonta al griego pelagos, que significa mar u océano. A partir de esa raíz se formó Pelagius, nombre latino tardío del que evolucionó Pelayo. Pero al margen de ese origen, el nombre tiene una carga histórica que adquirió siglos más tarde, cuando quedó unido a una figura determinante de la Edad Media.

Nos referimos a don Pelayo, noble visigodo y primer monarca del Reino de Asturias, a quien la tradición atribuye la victoria en Covadonga en el año 722. Ese episodio es considerado el inicio simbólico de la Reconquista, y desde entonces el nombre se convirtió en sinónimo de liderazgo, resistencia y espíritu combativo. Asturias lo adoptó como parte de su identidad histórica y, con el paso del tiempo, se extendió por otras zonas del norte, manteniendo un uso constante aunque nunca masivo.

Hoy no es un nombre común entre los recién nacidos a nivel nacional, pero sí muestra un repunte claro entre padres que buscan opciones tradicionales con personalidad propia. Según el Instituto Nacional de Estadística, en España hay 5.378 hombres llamados Pelayo, con una edad media de 22,3 años, un dato que confirma que su uso ha aumentado durante las últimas dos décadas y que tiene una presencia notable en territorios como Asturias, Castilla y León y Madrid.