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Le roban el móvil a una vecina en Mallorca, el GPS marca su posición y la Guardia Civil le dice que pida cita previa para denunciar

El teléfono emitió señal desde un hotel okupado pero la Benemérita le comunicó que no podía actuar de urgencia

Denuncian que para poner una denuncia por robo en cuarteles de la Guardia Civil de Baleares hay que pedir cita previa y esperar varios días

La indignación ha estallado con fuerza en la localidad mallorquina de s’Arenal de Llucmajor tras el surrealista robo de un teléfono móvil que ha sufrido una vecina. A pesar de haber localizado su dispositivo sustraído en un hotel okupado del municipio, mediante el sistema de rastreo por GPS, la Guardia Civil rechazó intervenir de inmediato y la remitió a solicitar cita previa para poder tramitar la denuncia.

Los hechos se desencadenaron a plena luz del día, cuando la víctima acudió a hacer la compra a un conocido supermercado de la zona. Tras regresar a su casa para comer, advirtió la ausencia de su móvil. La incertidumbre la llevó de vuelta al establecimiento para preguntar si alguien lo había entregado, recibiendo una respuesta negativa.

Sin embargo, lejos de resignarse, la afectada utilizó su tablet para activar la función de geolocalización. El mapa no dejaba lugar a dudas: el terminal se desplazaba inicialmente por la calle Trencadors hasta asentarse, poco después, en las instalaciones del antiguo hotel Costa Mediterráneo, actualmente plagado de okupas.

Con la confirmación en la pantalla, la víctima regresó al supermercado, donde una encargada revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad y le confirmó lo que sospechaba: el teléfono había sido sustraído dentro del local.

Al saber la ubicación exacta del ladrón parpadeando en la pantalla de su dispositivo, la afectada contactó inmediatamente con la Guardia Civil de Llucmajor. Al hablar con los agentes y solicitar auxilio urgente para no perder la pista del dispositivo, la respuesta fue un jarro de agua fría. Y es que las fuerzas de seguridad rehusaron desplazarse argumentando que no podían «ir puerta por puerta preguntando» en un inmueble de esas características.

Lejos de ofrecerle una alternativa inmediata, la instaron a solicitar cita previa para interponer la denuncia. La afectada explicó que la atención por cita previa resultaba incompatible con su horario laboral (trabaja de 9:00 a 13:00 y de 16:00 a 19:00 horas) y que no disponía de mañanas libres hasta el viernes.

La respuesta del cuartel fue emplazarla a «ir probando» a llamar por teléfono los días que pudiera acercarse, rehusando ofrecerle cualquier tipo de garantía sobre si podría ser atendida o no. Tras insistir para obtener el primer hueco disponible ante la urgencia del caso, solo logró ser citada para las 12:00 horas del día siguiente.

Cabe recordar que la situación actual de muchas dependencias de la Guardia Civil en Mallorca deja mucho que desear, tal y como ha denunciado OKBALEARES. La falta de efectivos está provocando que muchas víctimas de robos tengan que solicitar cita previa y esperar dos o tres días para formalizar una denuncia.

Este caso en concreto, difundido por la Asociación de vecinos Amics de s’Arenal, ha generado una profunda indignación entre los residentes, quienes recuerdan que la exigencia de «cita previa» para formalizar una denuncia por un delito penal es una medida restrictiva adoptada durante la pandemia que actualmente carece de respaldo lógico en dependencias policiales abiertas las 24 horas.

Según recuerdan fuentes vecinales, cualquier ciudadano que acuda a presentar una denuncia penal debe ser atendido en el momento. De hecho, recuerdan que existe el Libro de Quejas de la Secretaría de Estado de Seguridad para reportar este tipo de irregularidades.

Desde la asociación de vecinos subrayan que este incidente no es un hecho aislado, sino la prueba definitiva de la desprotección que sufre la zona. Ante el preocupante repunte de la delincuencia en el enclave turístico y residencial, el vecindario alza unánimemente la voz para exigir una solución definitiva como la apertura inmediata de una comisaría de policía en s’Arenal.