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Palma destina cinco millones a dar de comer cada mes en su casa a 550 personas mayores vulnerables

Un mínimo del 50% son alimentos frescos y un 30% de procedencia mallorquina

La previsión máxima anual del nuevo contrato es ofrecer casi 180.000 menús

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

El Ayuntamiento de Palma ha aprobado la contratación del servicio municipal de reparto de comida a domicilio para personas vulnerables con un presupuesto de 4,7 millones de euros y que prevé atender mensualmente a un total de 550 personas.

Tendrá una duración inicial de 24 meses con posibilidad de prórroga hasta 24 meses adicionales. Así, la previsión máxima anual es de 176.384 menús, distribuidos en 108.283 menús completos, 66.016 comidas y 2.085 cenas, en las cuales se incluirá un mínimo de 50 % de alimentos frescos y un 30% de procedencia mallorquina.

El equipo del servicio estará formado por un coordinador, un auxiliar administrativo y doce repartidores-conductores, encargados de la organización, gestión, distribución de los menús y seguimiento de las personas usuarias, garantizando la calidad del servicio.

El servicio de comida a domicilio está dirigido a personas mayores o con una discapacidad (reconocida con certificado oficial), que presentan dificultades de autonomía. Consiste en la provisión de menús elaborados y su distribución a domicilio.  Las comidas se presentan en dietas adecuadas a cada persona.

Lo pueden solicitar las personas empadronadas en Palma, mayores de 65 años con problemática grave de salud o con limitaciones importantes de autonomía, que presenten dificultades físicas o psíquicas para poder elaborar la comida. También las personas con discapacidad física, con valoración previa del organismo competente, que se encuentren en la misma situación que el colectivo anterior.

Este programa busca garantizar una alimentación adecuada a las personas usuarias, favorecer que puedan continuar viviendo en su entorno habitual, ofrecer una atención personalizada con seguimiento de su bienestar y detectar posibles situaciones de riesgo social para su derivación a los servicios correspondientes.

No se trata de un servicio gratuito, sino que, según la renta per cápita resultante de la unidad de convivencia, los beneficiarios participarán en el coste del servicio conforme a lo establecido en la ordenanza fiscal municipal en vigor.