Parece el Caribe pero está en Granada: la playa de aguas cristalinas preferida por los amantes del buceo
Una cala de aguas cristalinas que es un destino ideal para buceo y desconexión
Esta recóndita cala está escondida de toda civilización, y es una de las mejores playas vírgenes de España
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Estamos a punto de comenzar el verano y seguramente ir a la playa sea uno de los planes que sí o sí vayas a cumplir como cada año. Pero si este 2026 estás en Granada o cerca, y deseas descubrir una auténtica joya que parece sacada del mismísimo Caribe, nada como elegir la cala de La Rijana que por algo, vuelve a aparecer como una de las mejores opciones tanto para disfrutar de un día de playa tranquilo, como para elegir hacer algo que cada vez está más de moda entre los bañistas, el buceo.
La costa de Granada es también denominada como Costa Tropical, y lo cierto es que al ver sus playas entendemos el porqué ya que en ellas tienes aguas cristalinas, acantilados que son escarpados, poca gente y lo mejor, una especie de microclima que hace que pasar el día en una de ellas se convierta en toda una experiencia de lujo. Y entre las más destacadas, las de La Rijana vuelve a imponerse un verano más especialmente entre aquellos que buscan tranquilidad y también, los que practican snorkel o buceo.
La playa de aguas cristalinas que parece el Caribe pero está en Granada
La Rijana está en el término municipal de Gualchos-Castell de Ferro, en plena Costa Tropical de Granada. Es una cala pequeña, de unos 250 metros de largo y bastante estrecha, rodeada de formaciones rocosas que le dan ese aspecto más salvaje y poco urbanizado.
No tiene arena fina como otras playas del sur, sino que encontramos grava y piedras, algo que, lejos de restarle encanto, influye directamente en lo más llamativo del lugar: la claridad del agua. Desde la orilla se puede ver perfectamente el fondo, lo que hace que muchos acaben metiéndose con gafas y tubo casi sin pensarlo.
Ese es uno de los motivos por los que se ha convertido en un punto bastante conocido para quienes practican snorkel o buceo. No hace falta ir muy lejos para empezar a ver vida marina, y eso marca la diferencia frente a otras playas más masificadas. Además, su entorno natural se mantiene bastante intacto. No tiene grandes construcciones alrededor y eso se nota tanto en el paisaje como en el ambiente. De hecho, no es raro ver aves o incluso cabras montesas por la zona, sobre todo en los accesos.
Por qué muchos la comparan con el Caribe
La comparación puede sonar exagerada, pero cuando se ve el agua en días claros se entiende mejor. Ese tono turquesa, unido a la transparencia, es lo que suele llamar la atención a quienes la visitan por primera vez. Además, a diferencia de otras playas más abiertas, aquí el entorno rocoso protege bastante la cala, lo que hace que el mar suela estar más tranquilo. Eso facilita tanto el baño como las actividades en el agua.
Pero esta no es una playa para tumbarse sin más y olvidarse del resto. Aquí mucha gente viene precisamente a nadar, explorar las rocas, hacer snorkel o incluso alquilar un kayak o una tabla de paddle surf para recorrer otras calas cercanas. Ese perfil más activo es lo que ha hecho que La Rijana se convierta en una especie de punto de referencia dentro de la Costa Tropical para quienes buscan algo más que sol.
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Cómo llegar a la cala de La Rijana
Llegar no es complicado, pero tampoco es directo. La cala está junto a la carretera N-340, y el acceso final se hace a pie, de modo que lo más habitual es ir en coche. Desde la A-7 hay que tomar la salida 883 en dirección Carchuna y Calahonda. Una vez en la zona, se puede dejar el vehículo en un pequeño espacio junto a la carretera y continuar andando. El último tramo incluye un paso por un túnel bajo la carretera y un camino algo empinado. No es largo, pero conviene ir con calzado cómodo. Ese acceso menos evidente es, en parte, lo que evita que la playa se llene demasiado incluso en verano.
Qué hacer en La Rijana más allá del baño
Aunque mucha gente va simplemente a bañarse, lo cierto es que la cala da para bastante más. El snorkel es, sin duda, la actividad estrella. La claridad del agua y el fondo de piedras hacen que sea fácil ver peces sin necesidad de alejarse mucho. También hay quien aprovecha para hacer pequeñas rutas por las rocas o incluso buscar restos históricos, como una antigua torre en uno de los extremos de la playa.
En verano suele haber un chiringuito sencillo donde comprar algo de bebida o comida, pero poco más. No es una playa de grandes servicios, y eso forma parte de su encanto y de hecho, mucha gente llega con su propia comida y pasa el día sin moverse demasiado. Para los que quieren ir un paso más allá, en la zona hay empresas que organizan salidas de buceo o alquilan material para recorrer la costa desde el agua.
Una playa que sigue destacando año tras año
La Rijana no solo gusta a quienes la visitan. También sigue apareciendo en listados de playas recomendadas, como el de la revista Viajar, que la ha vuelto a situar entre las más bonitas de la provincia. Este reconocimiento tiene bastante que ver con el estado en el que se conserva ya que desde el Ayuntamiento de Gualchos-Castell de Ferro se realizan trabajos de limpieza, control de accesos y vigilancia medioambiental para mantener el entorno tal y como está.