Andalucía
Ocio nocturno

El antiguo Palacio de Babilonia reabre con un concepto que cambia la noche de Marbella

La reapertura supone la recuperación de uno de los enclaves más conocidos de la noche marbellí

  • Laura Mesonero
  • Laura Mesonero Ortiz (Madrid, 2002) Periodista especializada en SEO editorial y desarrollo de audiencias digitales, con experiencia en medios nacionales de referencia como La Razón (Grupo Planeta), The Objective media y ahora en OkDiario. Experta en estrategia de contenidos orientada a Google Discover y Google Search. Perfil híbrido entre redacción, análisis de datos y visión estratégica.

Antes fue uno de los grandes referentes de la vida nocturna de Marbella y ahora vuelve a abrir sus puertas con una propuesta completamente distinta. El antiguo Palacio de Babilonia inicia una nueva etapa convertido en Bonbonniere Marbella, un espacio que combina restaurante, coctelería y club de música electrónica bajo un mismo concepto. La reapertura supone la recuperación de uno de los enclaves más conocidos de la noche marbellí, adaptado a una tendencia cada vez más presente en los grandes destinos turísticos: convertir la cena en el comienzo de la experiencia nocturna.  

Del Palacio de Babilonia a un nuevo concepto de ocio

Durante años, el Palacio de Babilonia fue uno de los locales más reconocibles del ocio nocturno de Marbella. Ahora, el espacio cambia de identidad con la llegada de Bonbonniere Marbella, una marca internacional que ya cuenta con presencia en otros destinos turísticos y que apuesta por un formato en el que gastronomía, música y ocio conviven en un mismo lugar.

La principal novedad es que la experiencia comienza mucho antes de que se abra la pista de baile. El recinto dispone de un restaurante al aire libre que abre de 22:00 a 05:00 horas y permite cenar antes de que la programación musical tome el relevo.

Una terraza donde la cena es el primer paso de la noche

La propuesta gastronómica se desarrolla en una terraza ajardinada situada en el antiguo recinto. La carta reúne platos de inspiración internacional con opciones como ostras, ceviches, sushi, carnes o pastas, además de una amplia oferta de coctelería.

La idea responde a una tendencia cada vez más habitual en los destinos de vacaciones, donde numerosos establecimientos buscan prolongar la experiencia del cliente sin necesidad de cambiar de local. Así, la cena da paso a las copas y, posteriormente, a las sesiones musicales.