El móvil ya no es solo un teléfono. Es cartera, cámara, agenda, reproductor de música y, para muchos, una pequeña oficina de bolsillo. Por eso se desgasta tanto. José Ángel Cuadrado, experto en tecnología y presentador de «Lo que viene», explicó en «La Tarde de COPE» con Pilar García Muñiz cinco gestos sencillos para cuidar el smartphone y alargar su vida útil.
La conclusión principal es directa. No hace falta cambiar de móvil cada poco tiempo si se corrigen algunos hábitos diarios. Cargarlo mejor, actualizarlo, limpiar archivos, frenar llamadas no deseadas y reiniciarlo de vez en cuando puede marcar más diferencia de la que parece.
La batería sufre al 100 %
«Todos cargamos mal el móvil», afirmó Cuadrado. Su aviso apunta a una costumbre muy extendida, dejar el teléfono enchufado toda la noche y llevar la batería al 100 % durante horas. Las baterías actuales suelen ser de iones de litio, una tecnología rápida y ligera, pero sensible al calor y a pasar demasiado tiempo completamente cargada. Apple también explica que su carga optimizada busca reducir el tiempo que el iPhone permanece al máximo para cuidar la vida útil de la batería.
La clave está en la tensión interna. Cuando la batería está llena durante mucho tiempo, trabaja en una zona más exigente para su química. Battery University, una guía técnica de referencia sobre baterías, advierte de que el calor y los estados de carga altos aumentan el estrés de las baterías de litio.
El margen más sensato
Cuadrado recomienda moverse, siempre que sea posible, entre el 20 % y el 85 %. No es una regla militar ni hace falta mirar el porcentaje cada cinco minutos. Es más bien una forma de evitar los extremos, igual que no llevarías siempre un coche al límite de revoluciones.
Muchos fabricantes ya lo ponen fácil. Apple ofrece funciones como la carga optimizada y límites de carga en modelos compatibles, mientras que Samsung incluye modos de protección de batería que frenan o gestionan la carga máxima según el modelo y la versión del sistema.
El spam no necesita otra app
El segundo consejo tiene que ver con esas llamadas que llegan justo cuando estás comiendo, estudiando o esperando una llamada importante. En Android, Google permite activar el identificador de llamada y la protección contra spam desde la app Teléfono. El sistema puede avisar de llamadas sospechosas y, si se activa el filtro, apartar muchas llamadas basura sin instalar aplicaciones externas.
En iPhone ocurre algo parecido con los números desconocidos. Apple permite silenciar o filtrar llamadas de números no guardados, de modo que no todas interrumpen al usuario en tiempo real. No es una barrera perfecta, pero sí un filtro útil para no vivir pegado al tono de llamada.
Menos basura, más seguridad
Optimizar el móvil también ayuda. Desde los ajustes de mantenimiento del dispositivo, muchos teléfonos pueden detectar archivos pesados, duplicados o aplicaciones que llevan meses sin usarse. Es una limpieza doméstica, pero dentro del móvil. Menos trastos, menos lentitud.
La otra parte es actualizar. Cuadrado lo resumió con una frase clara, «un móvil sin actualizar es un móvil más fácil de hackear». Google recuerda que las actualizaciones de Android incluyen parches de seguridad, y Apple mantiene una página específica con sus lanzamientos de seguridad para corregir fallos en sus sistemas.
Reiniciar también cuenta
El último gesto parece demasiado simple, pero funciona como una pausa para el sistema. Reiniciarlo una vez por semana puede cerrar procesos atascados, refrescar la memoria y reducir pequeños fallos que se acumulan con el uso diario. No es magia. Es mantenimiento básico.
Ese reinicio también puede ayudar cuando el teléfono se calienta, va más lento o una aplicación se queda rara. Antes de pensar que el móvil «ya está viejo», conviene probar este paso. A veces, apagar y encender sigue siendo la solución más sensata.
Lo que cambia hoy
La idea de fondo no es vivir obsesionado con la batería ni convertir el móvil en una pieza de museo. Es usarlo con algo más de cabeza. Cargarlo dentro de un margen razonable, activar filtros contra llamadas molestas, liberar espacio y actualizar el sistema son gestos pequeños, pero repetidos cada semana pesan mucho.
Al final del día, cuidar un smartphone se parece bastante a cuidar cualquier herramienta que usamos a diario. Si se fuerza menos, se limpia un poco y se revisa cuando toca, dura más y falla menos.
La información principal ha sido publicada por COPE.













