WhatsApp está cambiando de cara. La app ha empezado a extender en iPhone un diseño inspirado en Liquid Glass, el lenguaje visual de Apple que usa transparencias, capas y una sensación de profundidad para que botones, barras y menús parezcan colocados sobre un cristal.
La novedad no llega igual para todo el mundo. Aunque tengas WhatsApp actualizado, puede que todavía veas la interfaz de siempre, porque el despliegue va por fases y depende también del sistema operativo. La conclusión práctica es sencilla. Si tu móvil no está al día, te quedas fuera de este rediseño y de parte de las funciones que vendrán después.
Un cristal sobre la app
Liquid Glass es una forma nueva de dibujar la interfaz. En vez de mostrar botones planos y barras opacas, coloca algunos elementos como si flotasen sobre la pantalla, con bordes suaves y fondos translúcidos.
Apple presentó este diseño el 9 de junio de 2025 para iOS 26, iPadOS 26, macOS Tahoe 26, watchOS 26 y tvOS 26. Alan Dye, vicepresidente de Human Interface Design de Apple, lo describió como «nuestra actualización de diseño de software más amplia», una frase grande, pero bastante clara en una cosa. Apple quería que sus apps pareciesen menos rígidas y más vivas.
En WhatsApp, ese cambio se nota sobre todo en la barra inferior, el teclado y algunos menús. La app no se convierte en otra cosa, claro. Sigues entrando a chats, llamadas y estados, pero el envoltorio visual cambia.
Cómo saber si lo tienes
La pista más rápida está en la barra de pestañas. Si aparece flotante, con cierto efecto de vidrio y deja intuir el fondo, es muy probable que Liquid Glass ya esté activo en tu cuenta.
El despliegue se ha asociado a WhatsApp para iOS desde la versión 26.14.76, publicada el 14 de abril de 2026, aunque ahora la App Store ya muestra versiones posteriores. En la práctica, eso significa que conviene tener instalada esa versión o una más reciente, además de usar un iPhone con iOS 26.
No hay un interruptor dentro de WhatsApp para activarlo a mano. Tampoco hay un botón claro para apagarlo desde la app. Si todo está actualizado y aún no aparece, lo más probable es que tu cuenta siga esperando turno.
Móviles que se quedan fuera
El corte real no lo marca tanto el nombre del móvil como el sistema operativo que puede ejecutar. WhatsApp indica en su centro de ayuda que ahora admite Android 5.0 o posterior y iPhone con iOS 15.1 o posterior, pero también avisa de que desde el 8 de septiembre de 2026 solo dará soporte a Android 6 o posterior.
Para Liquid Glass, el listón es más concreto. Hace falta iOS 26, así que los iPhone 5, 5c, 5s, 6 y 6 Plus quedan fuera porque no pueden llegar a ese sistema. Aunque algunos sigan sirviendo para tareas básicas, aquí ya juegan otra liga.
En Android, modelos antiguos como Samsung Galaxy S3, Galaxy Note 2, Galaxy S4 Mini, Moto G de primera generación, Sony Xperia Z, LG Optimus G o Nexus 4 tampoco entran en este rediseño, que por ahora se mueve en el entorno de iPhone. Además, los que dependan de Android 5.0 o 5.1 tienen una fecha marcada en el calendario. Septiembre de 2026.
Por qué importa actualizar
Actualizar no va solo de ver una barra más bonita. También afecta a seguridad, compatibilidad y rendimiento, tres palabras que suenan a menú de ajustes, pero que en el día a día se traducen en menos fallos y menos riesgos.
Cuando una app deja atrás sistemas muy antiguos, puede usar herramientas más modernas para proteger cuentas y lanzar funciones nuevas. Es como intentar poner una cerradura actual en una puerta demasiado vieja. A veces encaja, pero cada vez cuesta más.
Por eso WhatsApp suele retirar soporte de forma gradual. Primero avisa, luego limita y al final deja de funcionar en ciertos sistemas. Es incómodo, pero también evita que la app tenga que mantener piezas pensadas para móviles de hace más de una década.
También toca limpiar memoria
El rediseño llega en un momento en el que muchos usuarios tienen otro problema más doméstico. WhatsApp puede llenar el móvil con fotos, vídeos, audios, stickers y documentos que se acumulan durante años. Un grupo de clase, una cena familiar y cuatro vídeos reenviados bastan para empezar el atasco.
La forma más segura de limpiar es usar la herramienta interna de la app. En WhatsApp se puede entrar en Ajustes, después en Almacenamiento y datos y luego en Administrar almacenamiento para revisar archivos grandes o reenviados muchas veces antes de borrarlos.
En Android, también puede haber archivos guardados en carpetas internas como Android, media, com.whatsapp, WhatsApp y Media. Ahí conviene ir con cuidado. Antes de borrar a lo loco, mejor hacer una copia de seguridad y revisar si hay fotos, documentos o vídeos que no quieres perder.
Lo que viene después
Liquid Glass no cambia la esencia de WhatsApp, pero sí muestra hacia dónde va la interfaz. Más integración con el sistema, más efectos visuales y más dependencia de móviles capaces de mover esas capas sin tirones.
También deja una advertencia bastante clara. Un teléfono puede seguir encendiendo perfectamente y, aun así, quedarse fuera de las novedades importantes. No hace falta renovar cada año, ni mucho menos. Pero sí conviene saber hasta dónde puede actualizarse tu móvil.
Al final del día, el nuevo diseño es la parte visible de una transición más grande. WhatsApp quiere una app más moderna, Apple empuja su nueva estética y los usuarios se encuentran en medio, mirando si su teléfono aún aguanta el ritmo.
La información oficial sobre Liquid Glass se ha publicado en Apple Newsroom.













