Aguas residuales en el Muelle de Poniente

Una ONG ambiental de Ceuta pide explicaciones a Delegación del Gobierno por las aguas residuales de las carpas del puerto

La petición de DAUBMA llega después de que un vídeo viral mostrara un vertido junto a las nuevas carpas del campamento temporal en el puerto

La petición llega después de que un vídeo viral mostrara un vertido junto a las nuevas carpas del puerto

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Asociación DAUBMA ha presentado una solicitud formal ante la Delegación del Gobierno en Ceuta para obtener información ambiental precisa sobre el destino y el tratamiento de las aguas residuales generadas por las carpas instaladas en el Muelle de Poniente.

La petición se formula al amparo de la Ley 27/2006, que reconoce el derecho de acceso a la información ambiental y obliga a las Administraciones Públicas a facilitar datos veraces, completos y contrastados en esta materia a la ciudadanía.

La norma, que traspone al ordenamiento español el Convenio de Aarhus, permite a cualquier ciudadano o entidad reclamar a las Administraciones datos ambientales concretos sobre actuaciones que puedan incidir en el entorno.

DAUBMA ha solicitado, además, que la explicación técnica se realice en el propio emplazamiento, con el fin de verificar directamente las infraestructuras, canalizaciones y procedimientos previstos para la gestión de esas aguas.

Una visita técnica sobre el terreno

La asociación ha comunicado su disponibilidad inmediata para acudir al Muelle de Poniente en el momento en que determine la Delegación del Gobierno, quedando la fecha de la visita pendiente de la respuesta administrativa.

Como entidad jurídica consolidada y con trayectoria reconocida en la defensa del medio ambiente urbano, DAUBMA considera imprescindible que la ciudadanía ceutí disponga de información rigurosa y comprobada sobre cualquier actuación que pueda afectarle.

La organización sostiene que ese rigor resulta especialmente necesario cuando la actuación puede incidir en el entorno urbano y marítimo de la ciudad y en el conjunto del medio ambiente ceutí, un espacio que la entidad lleva años vigilando.

Un recinto de 16.000 metros cuadrados

El asunto no es menor por la dimensión de la infraestructura. El Gobierno ha decidido ocupar 16.000 metros cuadrados del Muelle de Poniente para levantar un espacio de acogida con capacidad para 1.000 personas migrantes.

La decisión se adoptó pese al rechazo del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Ceuta, y ha generado movilizaciones vecinales en las zonas de Parques de Ceuta y Junta de Obras del Puerto por la proximidad del recinto a viviendas, comercios y colegios.

El recurso se prepara para aliviar la situación de la playa del Trampolín, donde cientos de personas malviven desde hace semanas entre chabolas de cañas, cartones y telas tras la entrada masiva registrada a finales de julio.

Riesgos para una infraestructura estratégica

La ubicación añade un factor de sensibilidad ambiental y de seguridad. El espacio se sitúa en una infraestructura estratégica en la que conviven el tráfico de pasajeros, el avituallamiento a buques y la actividad logística de la ciudad.

A pocos metros se encuentran, además, instalaciones especialmente sensibles, como los depósitos de combustible o la propia generación del suministro eléctrico de Ceuta, lo que eleva la exigencia de garantías técnicas en cualquier actuación.

La propia documentación estatal reconoce que la ocupación puede incrementar los riesgos para infraestructuras críticas y para la operativa portuaria, un extremo que refuerza la petición de información detallada de DAUBMA.

Imagen difundida por las redes sociales sobre las aguas residuales en el Muelle de Poniente del puerto de Ceuta.

El vertido que desató la polémica

La solicitud llega después de que, el pasado fin de semana, se difundiera en redes sociales un vídeo que mostraba un vertido de aguas residuales junto a las nuevas carpas que se están instalando en la ampliación del Muelle de Poniente.

Las imágenes, cuya autoría se desconoce, se hicieron virales y fueron compartidas por particulares, medios de comunicación y perfiles políticos que reclamaron explicaciones sobre el destino de esas aguas en la zona portuaria.

La Delegación del Gobierno desmintió que el vertido captado en el vídeo procediera de esas instalaciones, al asegurar que en la zona todavía no existe acometida de agua y que ningún migrante las está utilizando por el momento.

Garantías técnicas pendientes de comprobar

Según la Delegación, «el vertido al que hace alusión el vídeo no proviene de las carpas» que se están habilitando, ya que las obras continúan y no hay aún personas alojadas en ellas.

El organismo añadió que el personal de Tragsa encargado de montar las instalaciones «realizará todas las canalizaciones a la red de saneamiento conforme a la legalidad» y a la normativa de seguridad e higiene vigente.

DAUBMA no se conforma con esa explicación difundida públicamente y reclama comprobar in situ, con datos técnicos en la mano, cómo se ha planteado realmente la gestión de las aguas residuales de todo el complejo de acogida.

Versiones contradictorias sobre el terreno

La petición cobra así un significado añadido en un contexto en el que circulan versiones enfrentadas entre vecinos, redes sociales y fuentes oficiales sobre el estado real de las canalizaciones del recinto.

La propia Delegación ha reprochado la difusión de contenidos «no oficiales» que se comparten en redes hasta hacerse virales, y ha pedido que se acuda siempre a fuentes oficiales para contrastar cualquier información.

Precisamente por eso DAUBMA plantea una vía intermedia y verificable: acudir al lugar, comprobar sobre el terreno las infraestructuras y trasladar después a la ciudadanía una información contrastada por una entidad con personalidad jurídica propia.

Una asociación con memoria ambiental en Ceuta

DAUBMA no es una entidad nueva en la defensa del litoral ceutí. La asociación fue la primera en denunciar ante la Guardia Civil la muerte a golpes de una cría de delfín mular en la playa del Trampolín, un caso que marcó su actividad pública.

Aquella denuncia reclamaba la apertura de diligencias, la identificación de las personas implicadas en las grabaciones y la remisión del caso a la Fiscalía de Medio Ambiente, y sentó un precedente sobre el papel vigilante de la entidad.

Meses después, DAUBMA difundió el vídeo de un pequeño pulpo rematado a pedradas en la costa y las imágenes de capturas ilegales de carpas en el embalse del Renegado, el mayor de los dos pantanos que abastecen de agua a la ciudad.

Un patrón de vigilancia continuada

La organización alertó también de un brote de intoxicación química que afectó a más de 40 gaviotas urbanas, vinculado al uso de geles y champús en las duchas de las playas del litoral, especialmente en el Trampolín, pese a la prohibición municipal.

En ese mismo tramo de costa, DAUBMA ha denunciado el reparto de miles de bolsas de plástico de un solo uso cada día, un material que puede terminar en el mar y afectar tanto a la fauna marina como a las aves urbanas de la ciudad.

En todos estos casos, la asociación ha seguido la misma vía de actuación: documentar los hechos con imágenes y datos propios, trasladarlos a la Administración competente y exigir respuestas técnicas verificables, sin conformarse con explicaciones genéricas.

Transparencia con la ciudadanía ceutí

Esa misma lógica es la que aplica ahora a la gestión de las aguas residuales del Muelle de Poniente, un asunto que la asociación considera de especial sensibilidad por su proximidad al mar y a zonas de uso ciudadano.

DAUBMA ha adelantado que, una vez reciba la información solicitada, trasladará públicamente sus conclusiones «con total transparencia y con el rigor» que, según sostiene, caracteriza su labor en defensa del medio ambiente de Ceuta.

La asociación insiste en que su objetivo no es cuestionar por sistema la actuación de la Delegación del Gobierno, sino garantizar que la ciudadanía cuente con datos contrastados sobre una infraestructura que ya ha generado polémica antes de entrar en funcionamiento.

Una respuesta pendiente

Por el momento, la solicitud queda en manos de la Delegación del Gobierno, que deberá decidir si acepta la visita técnica propuesta y en qué plazo facilita a DAUBMA la información ambiental reclamada sobre el Muelle de Poniente.

DAUBMA recuerda que la gestión adecuada de las aguas residuales no es sólo una cuestión sanitaria para las 1.000 personas que ocuparán las carpas, sino también una garantía frente a posibles vertidos al mar en una zona portuaria pegada al litoral urbano.

La asociación confía en que la Delegación responda con la misma celeridad con la que se pronunció para desmentir el vídeo viral, y en que la visita técnica in situ se concrete en los próximos días.