No todo el fuego es destructivo: esta bodega utiliza velas para proteger sus viñedos de las heladas
Las heladas primaverales pueden causar graves daños a las vides
Para encender estos fuegos controlados se recurre a velas de parafina
Otra solución es el empleo de molinos antihelada
Fuego no siempre es sinónimo de incendio forestal. Un incendio es una combustión fuera de control, capaz de avanzar rápidamente y causar daños graves en ecosistemas e infraestructuras. El uso planificado del fuego, en cambio, se realiza recurriendo siempre a personal especializado y bajo la preceptiva autorización legal.
Este tipo de prácticas tradicionales sirven para limpiar restos vegetales, renovar pastos, reducir combustible y proteger cultivos. En los viñedos, por ejemplo, las heladas pueden ser letales cuando la vid acaba de brotar. En ese momento, sus tejidos verdes son tiernos, contienen mucha agua y están expuestos a graves daños incluso con temperaturas sólo ligeramente bajo cero.
Para evitarlo, los propietarios de las fincas encienden pequeños fuegos controlados entre las hileras de vides durante las noches más frías. Con ello pretenden elevar ligeramente la temperatura del entorno, reducir el riesgo de congelación y proteger los brotes más vulnerables, de los que dependerá buena parte de la futura cosecha.
Riesgos climatológicos
Recientemente se hicieron virales una serie de imágenes y vídeos en los que el grupo bodeguero Alma Carraovejas muestra cómo lo hacen en sus viñedos.
La compañía explica que este tipo de prácticas «forma parte de la viticultura en zonas de altitud y marcada influencia continental, donde el potencial de los viñedos está estrechamente ligado también a una mayor exposición a riesgos climatológicos».
La publicación fue lanzada en redes sociales a mediados de mayo, lo que nos muestra que el riesgo de heladas no se limita únicamente a los meses más fríos del año, especialmente en las zonas de alta montaña, donde puede helar incluso en verano.
Velas de parafina
En los vídeos y fotos publicados en el perfil oficial del grupo vinícola podemos ver cómo se distribuyeron por el terreno multitud de velas de parafina. Labores en las que los operarios emplearon buena parte de la noche, desde las cuatro hasta las nueve de la mañana.
Alma Carraovejas detalla que estos focos de fuego «se ponen a lo largo de toda la parcela. El calor que emiten protege de la helada en las horas más delicadas». La empresa también cuenta con molinos antihelada.