Incendios forestales

España registra en los cinco primeros meses de este año 1.000 siniestros forestales más que en 2025

Los incendios forestales arrasan casi 30.000 hectáreas en España hasta mayo, el triple que en 2025

Menos incendios forestales pero más superficie quemada: España arde ya por encima de su media histórica

El avance del MITECO contabiliza 3.178 siniestros, 1.046 más que en 2025, y siete grandes incendios

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Los incendios forestales han arrasado en España 29.556,46 hectáreas en los cinco primeros meses de 2026, casi el triple que en el mismo periodo del año pasado. El dato confirma un arranque de ejercicio especialmente virulento, cuando el verano —la época de mayor riesgo— todavía no ha comenzado.

El balance, recogido en el avance informativo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), cifra en 3.178 los siniestros registrados entre el 1 de enero y el 31 de mayo. Son 1.046 más que en 2025, cuando se contabilizaron 2.132.

Esa cifra se desglosa en 2.074 conatos, los fuegos que no superan una hectárea, y 1.104 incendios de mayor entidad. La superficie quemada casi triplica las 10.815 hectáreas calcinadas en el mismo tramo del ejercicio anterior.

Menos fuegos, más superficie

El repunte esconde una paradoja. Pese a que el número de siniestros se mantiene por debajo de la media de la última década —situada en 3.562—, la superficie afectada supera ese promedio, fijado en 26.366 hectáreas.

Dicho de otro modo, arden menos montes, pero cada fuego devora más terreno. Los grandes incendios, los que rebasan las 500 hectáreas, han pasado de uno en 2025 a siete en lo que va de 2026.

Fuego fuera de temporada

Buena parte de esa superficie ardió fuera del calendario habitual del fuego. Los episodios más graves se concentraron en invierno y primavera en el norte peninsular, una franja donde el origen intencionado de muchos focos agrava cada año la estadística.

El reparto territorial vuelve a señalar al noroeste peninsular —Galicia, Asturias, Cantabria, León y Zamora—, que concentra el 79,12% de la superficie forestal total afectada y el 44,30% de los siniestros.

Un agente de la Guardia Civil investiga el origen de un incendio forestal el pasado 28 de mayo. (Foto: Europa Press).

Datos preocupantes en el noroeste

Las comunidades interiores acumulan el 15,51% del terreno quemado y el arco mediterráneo, el 5,37%. La superficie arbolada calcinada, la más valiosa por su lento crecimiento, asciende a 3.073 hectáreas, casi cinco veces más que las 660 del año anterior.

El grueso de lo devastado corresponde a matorral y monte abierto, con 21.503 hectáreas, mientras que pastos y dehesas suman otras 4.979. En conjunto, el fuego ha afectado al 0,103% de la superficie forestal nacional, frente al 0,092% de media en la última década.

Un patrón que se repite

Detrás de estas cifras los expertos sitúan un patrón ya conocido: temperaturas más altas, sequías prolongadas y una creciente acumulación de combustible vegetal en montes cada vez más abandonados. La combinación adelanta una temporada que antaño alcanzaba su pico en pleno agosto.

Los datos llegan apenas unos meses después de que España cerrara el peor año en tres décadas. En 2025 ardieron 354.793 hectáreas, la mayor cifra desde 1994, en una temporada que dejó 63 grandes incendios.

Incendio en Cantabria durante el mes de abril. (Foto: Gobierno de Cantabria).

La sombra de 2025

Aquel verano concentró el 90% del daño anual en apenas dos semanas de agosto, obligó a pedir ayuda internacional y dejó provincias como Orense, León y Zamora con buena parte de su territorio calcinado. La Fiscalía de Medio Ambiente llegó a investigar las deficiencias en prevención.

Su recuerdo planea sobre un 2026 que ya parte con cifras al alza. El propio Ministerio advierte, además, de que los datos son provisionales y que varios fuegos activos durante la última semana en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y Zaragoza aún no se han incluido al no estar extinguidos a fecha de cierre.

Un verano decisivo

La estadística, por tanto, podría crecer en próximas actualizaciones. El balance definitivo de los incendios forestales de 2026 dependerá de un verano que los expertos anticipan de nuevo extremo, en un país que afronta la prevención de los incendios forestales como uno de sus grandes retos ambientales.

Las administraciones autonómicas, competentes en la extinción, han reforzado dispositivos y campañas de concienciación para frenar los incendios forestales antes de que el calor del estío dispare de nuevo el riesgo.