DGT

¿Vas de vacaciones a Andalucía? Estos son los radares que más multan pasando Despeñaperros

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En 2024, los radares de la DGT impusieron 3.440.655 sanciones por exceso de velocidad, un 4% más que el año anterior. Sin embargo, lo más sorprendente es que apenas 50 de los más de 1.000 radares instalados en las carreteras españolas concentraron más del 30% de todas las sanciones, con un total de 1.156.954 multas.

Para quienes vayan a viajar en coche desde Madrid hacia Andalucía, la ruta con mayor volumen de tráfico durante los meses de verano, es de especial interés conocer la ubicación de algunos de los radares más activos del país.

Radares de Madrid a Andalucía

El viaje comienza para muchos conductores en la M-40, donde se encuentra uno de los radares más «multones» de toda España; se encuentra en el kilómetro 20,2 de la circunvalación madrileña, a la altura de Mercamadrid. La alta intensidad de tráfico y un tramo con límite reducido a 80 km/h, frente a los 100 km/h permitidos en el resto de la M-40, un cambio que muchos conductores detectan demasiado tarde.

Ya en la A-4, la autovía que conecta Madrid con Andalucía, uno de los puntos más conflictivos se encuentra en la provincia de Jaén. El radar situado en el kilómetro 245 protagonizó el mayor salto del ranking nacional, al pasar de únicamente dos denuncias en 2023 a 24.189 sanciones en 2024.

Muy cerca de ese punto se encuentra otro de los grandes protagonistas: el radar de tramo de Despeñaperros, instalado entre los kilómetros 248,359 y 245,229 en sentido Madrid. A diferencia de un radar convencional, este sistema calcula la velocidad media entre dos cámaras que registran la matrícula al inicio y al final del recorrido. Si el tiempo transcurrido revela que se ha superado el límite de velocidad permitido, se tramita automáticamente la sanción. El trazado sinuoso del paso de Despeñaperros y sus restricciones de velocidad hacen que este dispositivo siga siendo uno de los más eficaces de la red de la DGT.

Andalucía es la comunidad autónoma con mayor presencia en el listado de los 50 radares que más multas imponen en España, con 14 dispositivos entre los más «multones». El más destacado es el radar de tramo del kilómetro 128 de la A-45, en Málaga, situado en el primer túnel de Casabermeja, en la autovía que une Córdoba y Málaga. En 2024 registró 49.376 denuncias, la cifra más alta de todos los radares de tramo de la DGT.

En Sevilla, el radar del kilómetro 83 de la A-92 acumuló 37.616 denuncias durante el pasado año, consolidándose como otro de los puntos más vigilados de la red andaluza. Por su parte, en Cádiz, el radar situado en el kilómetro 74,7 de la A-381, la carretera que une Jerez de la Frontera con Algeciras, protagonizó el mayor crecimiento porcentual de España.

Ranking

Según los últimos datos de la organización de defensa de los conductores AEA, estos son los 10 radares que más multas ponen en España:

Los nuevos radares ‘invisibles’

Además de los radares tradicionales, la Guardia Civil dispone de nuevos radares «mini» que destacan por su pequeño tamaño y la facilidad con la que pueden instalarse en distintos puntos de la carretera. Con apenas 40 centímetros de longitud y un peso cercano a dos kilos, estos dispositivos resultan mucho más difíciles de detectar para los conductores.

Su reducido tamaño permite a los agentes colocarlos no solo sobre trípodes, sino también cultos tras elementos del mobiliario vial, como las señales que indican los hitos kilométricos o distintos paneles de la carretera. De este modo, los conductores apenas tienen margen para advertir su presencia y reducir la velocidad justo antes de pasar por el control.

A ello se suma que estos dispositivos tienen la consideración de radares móviles, por lo que la Dirección General de Tráfico no está obligada a informar previamente de su ubicación, como sí ocurre con los radares fijos. Esta circunstancia hace que su localización sea mucho más complicada y refuerza su función de controlar el cumplimiento de los límites de velocidad durante todo el recorrido.

«Uno de los efectos negativos más destacados que tiene la velocidad es que afecta al proceso de percepción visual del conductor. Provoca el llamado efecto túnel, reduciendo la capacidad de anticipación y favoreciendo la aparición de la fatiga, la agresividad y las distracciones. A medida que aumentas la velocidad, disminuye la amplitud de tu campo visual útil. Éste es el llamado efecto túnel, que te impide apreciar cualquier peligro en los laterales de la carretera, lo que es especialmente peligroso en las intersecciones. Se podría decir que las imágenes laterales pasan a tal velocidad que el ojo es incapaz de captarlas y sólo ves con nitidez el centro de la imagen», advierte la DGT.