UBS da la voz de alarma en Europa: «Los políticos no están viendo la magnitud del problema del coche chino»
Los responsables de políticas en Europa podrían estar subestimando la magnitud del desafío de la industria automotriz china para los fabricantes automovilísticos con sede en el Viejo Continente. Así lo revela un estudio de UBS, al que ha tenido acceso este diario, que afirma que los envíos de vehículos fabricados en China a los distintos mercados del viejo continente superan ampliamente las matriculaciones.
La conclusión del banco de inversión no es que las marcas chinas ya hayan capturado una cuota particular del mercado europeo. Más bien, es que la tendencia podría elevar la cuota de mercado de las marcas chinas al 20%. Tendencia que presionaría a los gobiernos europeos a poner en marcha nuevas políticas comerciales más estrictas, como la imposición de aranceles a los envíos de coches chinos con motores híbridos enchufables.
UBS da la voz de alarma por el coche chino
Lo cierto es que las exportaciones y las matriculaciones miden cosas diferentes. Las exportaciones registran los vehículos enviados desde China a Europa. Las matriculaciones registran los vehículos que han sido oficialmente contabilizados como entrados en servicio en un mercado europeo. Un vehículo puede ser exportado antes de ser matriculado. Puede permanecer en tránsito, en un puerto, en un centro de distribución o con un concesionario. Por eso, un aumento de las exportaciones no siempre aparece de inmediato en las cifras de matriculaciones.
El hallazgo de UBS sugiere que la brecha entre ambas medidas es inusualmente grande. Eso no prueba por sí mismo que cada vehículo exportado vaya a ser matriculado eventualmente, ni identifica qué marcas o mercados impulsan la tendencia. Pero sí significa que cualquiera que dependa únicamente de los datos de matriculaciones podría estar viendo una imagen retrasada o parcial. La fuente de la discrepancia no se detalla en la evaluación de UBS, pero la implicación es clara: el flujo de vehículos fabricados en China hacia Europa es más fuerte de lo que sugerirían las cifras de matriculaciones.
El elemento más llamativo de la visión de UBS es la posibilidad de que las marcas chinas alcancen una cuota de mercado del 20%, obtenida del resultado de la tendencia exportadora actual. Si las exportaciones continúan superando las matriculaciones, y si esos vehículos finalmente llegan al parque europeo, el efecto acumulado podría ser un cambio sustancial en la cuota de mercado.
Una cifra que no solo representa una presencia de nicho, según el banco de inversión, sino que representaría una posición competitiva importante en el mercado europeo.
Una política comercial más agresiva
La política comercial ya es un área sensible para el sector automotriz europeo. La evaluación de UBS no especifica cómo podrían ser esas políticas más duras, simplemente señala que la tendencia exportadora podría aumentar la presión para actuar. Esa presión puede provenir de fabricantes nacionales o líderes políticos que ven una ola creciente de importaciones como una amenaza. También puede provenir del deseo de responder a la escala de la propia tendencia exportadora. La fuente no detalla las opciones de política, pero la presión por actuar es el punto clave.
