seguridad vial

Los fabricantes de balizas V16 culpan a la DGT de llevarles a la quiebra y exigen multar a los que no las lleven

  • Andrea Aguado
  • Redactora de economía y coordinadora de OKMOTOR. Amante de las cuatro ruedas y la industria. Antes en informativos de Radio Televisión Castilla y León.

Guerra abierta entre los fabricantes de balizas V16 y la Dirección General de Tráfico (DGT) ante la situación de incertidumbre que se ha generado en torno al uso de este dispositivo para señalizar averías y accidentes en carretera, en sustitución del triángulo. Los fabricantes culpan al organismo dependiente del Ministerio de Interior, cartera de Fernando Grande-Marlaska, de las bajas ventas que han llevado a algunas empresas al preconcurso de acreedores por la falta de información a los conductores y la confusión a la hora de aplicar las sanciones.

Para trasladar estas quejas al Gobierno de Pedro Sánchez, el sector ha creado un grupo de trabajo, conformado por las empresas Netun Solutions, Atressa, Distribuciones Escudero Fijo, Turisport, Erum Vial, Hella, Osram y Onexus Geo, tal y como ha podido saber este OKDIARIO.

El sector denuncia que «en los últimos meses se ha producido un contexto de desinformación, mensajes no siempre coincidentes y falta de claridad para el ciudadano, que está afectando a millones de conductores, dificultando la comprensión de sus obligaciones y de cómo actuar correctamente ante una emergencia en carretera».

El sector de las balizas V16, en quiebra

Un contexto que, además de afectar al ciudadano, tal y como denuncian los fabricantes de las balizas V16, también está afectando a las empresas del sector, como es el caso de Netun Solutions SL que ha entrado en preconcurso de acreedores a pesar de haber recibido más de 2,2 millones de euros en ayudas públicas del Gobierno de Pedro Sánchez en los últimos años.

Situación que, tal y como ha podido saber este diario, podría extenderse a otras empresas del sector si continúa la incertidumbre regulatoria y comercial. Muchas compañías realizaron fuertes inversiones en desarrollo, producción y homologación de dispositivos ante la obligación anunciada de sustituir los triángulos de emergencia, confiando además en unas previsiones de demanda muy elevadas.

Sin embargo, los retrasos, cambios normativos y la falta de claridad sobre los requisitos definitivos podrían provocar una caída de ventas, exceso de stock y problemas de liquidez.

Claridad con las multas

Además, el sector ha pedido claridad con las multas: «En las últimas semanas se han producido declaraciones públicas e interpretaciones diversas que han contribuido a generar confusión entre los conductores sobre el alcance de la normativa aplicable a la baliza V16 conectada».

«Esta falta de claridad está debilitando la percepción de obligatoriedad del dispositivo y puede derivar en decisiones equivocadas por parte de los ciudadanos, tanto desde el punto de vista legal como de la seguridad vial», han añadido.

También han señado que «resulta fundamental que exista una comunicación pública clara, homogénea y alineada con el marco normativo vigente, de forma que los conductores sepan con certeza qué dispositivo deben portar y cuáles son sus obligaciones reales». «Esta claridad es igualmente necesaria para aportar estabilidad a un sector empresarial español que genera empleo, actividad económica e inversión, y que necesita un entorno regulatorio previsible para seguir desarrollándose», han concluido.