AUTOMÓVIL

De fábrica cerrada a producir 250 coches al día: así es la planta de Ebro en Barcelona

  • Andrea Aguado
  • Redactora de economía y coordinadora de OKMOTOR. Amante de las cuatro ruedas y la industria. Antes en informativos de Radio Televisión Castilla y León.

La fábrica de Nissan en Barcelona paró su actividad industrial de forma definitiva el 16 de diciembre de 2021; ahora, lo que hace cinco años se convirtió en un cierre histórico es la planta de Ebro. Una instalación de la que salen 250 vehículos al día, en la que se emplean a 2.000 trabajadores de forma directa y cerca de 4.000 de forma indirecta. Unas instalaciones en las que se producen el s400, s700, s800 y s900 en sus distintas configuraciones mecánicas, incluyendo versiones de gasolina, híbridas e híbridas enchufables.

Sobre una parcela de 500.000 metros cuadrados, de los cuales 309.000  corresponden actualmente a las operaciones industriales de Ebro, la compañía del Grupo Chery despliega un proceso de fabricación que recupera parte de los activos de la antigua instalación de Nissan, incorpora nuevas inversiones y articula dos sistemas productivos diferenciados para acelerar la reindustrialización de la Zona Franca, lo que la convierte en la primera planta con capital chino de Europa y, por consiguiente, de España.

La planta continúa avanzando en la incorporación de nuevas capacidades industriales a la espera de nuevos modelos de la marca, como es el caso del primer coche 100% eléctrico de Ebro, que se comenzará a ensamblar a finales de 2026 y principios de 2027. Un modelo al que se espera que se sume uno de Omoda y otro de Jaecoo por el acuerdo de manufactura que tiene la firma española con el gigante chino Chery.

Fábrica de Ebro en Barcelona

En Zona Franca, Ebro cuenta con dos plantas de carrocerías, dos plantas de pintura y dos líneas de montaje. Es una instalación concebida para integrar procesos de soldadura, pintura, ensamblaje, control de calidad y expedición dentro de un mismo flujo industrial. El proyecto se enmarca en una inversión industrial superior a los 150 millones de euros destinada a la modernización de instalaciones, la incorporación de nuevas capacidades productivas y el despliegue de la nueva línea de producción M1 para albergar la producción de los modelos Ebro.

El foco principal se sitúa actualmente en la reactivación y rearme de la planta de carrocerías para los modelos de Ebro tras la reapertura de la planta tras el cierre de Nissan. Esta instalación ocupa aproximadamente 23.000 metros cuadrados y dispone de más de 150 robots, responsables de distintas operaciones de soldadura, manipulación y transferencia de piezas. Su función es conectar los flujos procedentes de las diferentes fases de soldadura hasta obtener la carrocería completamente soldada y abastecer a la planta de pintura y, posteriormente, a la línea principal de producción M1.

La planta no parte de una hoja en blanco, pero tampoco se limita a aprovechar las instalaciones existentes. De la antigua factoría de Nissan se han reutilizado principalmente los sistemas de transporte y de manutención, las instalaciones aéreas, los mecanismos de transferencia entre naves y, en el área de montaje, la línea de ensamblaje sobre la que se apoyan y desplazan los vehículos que han sido adaptados y reacondicionados para el nuevo proceso productivo.

Por el contrario, la nueva nave de carrocerías se ha concebido como un proyecto desarrollado prácticamente desde cero, implantado sobre el espacio disponible y equipado con una nueva generación de robots y una arquitectura industrial específicamente diseñada para las necesidades productivas de Ebro.

¿Cómo se produce el coche?

Aunque las piezas estampadas utilizadas actualmente por Ebro llegan ya conformadas a la planta, el proceso completo de fabricación de un automóvil comienza habitualmente en estampación, donde grandes bobinas de acero se transforman mediante prensas en las piezas que darán forma a la carrocería. La estrategia industrial de EBRO contempla avanzar progresivamente en la localización de estos nuevos procesos productivos en Barcelona.

En este caso, da inicio en carrocería. Las primeras operaciones se centran en la soldadura del compartimento motor, el piso central y el piso trasero. Antes de iniciar la transformación, los materiales se acopian en las áreas correspondientes. A partir de ahí, las piezas empiezan a convertirse en la plataforma estructural del vehículo.

La planta de Ebro en Barcelona

Después se completa la soldadura de la carrocería y, mediante sistemas aéreos, el conjunto avanza hacia la línea principal para incorporar los elementos móviles: puertas delanteras, puertas traseras, portón y capó. Con estas piezas instaladas, el vehículo pasa a una línea de retoques en la que los operarios verifican las soldaduras y la calidad visual de la carrocería antes de enviarla a pintura para luego pasar al montaje y terminar en calidad.

El tiempo de fabricación de un vehículo está determinado por el número de estaciones de trabajo y por el ritmo de producción de cada área. La línea M1 opera con un tiempo de ciclo de 160 segundos por vehículo y está compuesta por 97 estaciones de trabajo distribuidas entre las diferentes fases de fabricación. Este planteamiento permite mantener un flujo productivo continuo y coordinado a lo largo de todo el proceso industrial.

No obstante, Ebro trabaja con dos sistemas industriales diferenciados. La línea M0 fue la solución que permitió poner en marcha la actividad industrial en Barcelona de forma rápida y eficiente, facilitando la formación de los equipos, la transferencia tecnológica y la implantación de los estándares de calidad de la compañía. Diseñada para volúmenes más reducidos, esta línea concentra el proceso productivo en 18 posiciones y desempeñó un papel clave durante la fase inicial de reindustrialización.