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Adiós a los 120 km/h en autopista: la propuesta europea que limitaría la velocidad a 100 km/h en toda la UE y que ya aplica Países Bajos

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La visión de la Estrategia de Seguridad Vial 2030 es consolidar una cultura de movilidad segura que permita avanzar hacia el objetivo de que ninguna persona fallezca ni resulte herida de gravedad en accidentes de tráfico en el año 2050, además de contribuir al cumplimiento de los objetivos de las políticas nacionales vinculadas con la movilidad. Durante 2025, 19.500 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico y más de 100.000 sufrieron heridas de gravedad, según el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC). En comparación con 2019, estas cifras representan una reducción del 15 %, aunque, para cumplir con el calendario establecido, el descenso debería situarse ya cerca del 30 %.

En este contexto, una de las medidas propuestas por el ETSC es reducir la velocidad máxima permitida a 100 km/h en autovías y autopistas. Sin embargo, muchos conductores se muestran en contra, y ponen a Alemania como ejemplo; se trata del único gran país europeo con tramos de autopista sin un límite general de velocidad y, pese a ello, presenta una de las tasas de mortalidad en carretera más bajas del continente. Ahora bien, esto no significa que la velocidad sea un factor irrelevante, pero sí plantea una cuestión incómoda: quizá la verdadera diferencia dependa de la formación de los conductores.

La medida más polémica: 100 km/h en autovías y autopistas

El ETSC calcula que reducir apenas 1 km/h la velocidad media podría evitar más de 2.200 muertes cada año en las carreteras de la Unión Europea. En cambio, aumentar la velocidad en 10 km/h puede elevar hasta un 220 % el riesgo de sufrir un siniestro mortal.

Los usuarios más vulnerables son, además, quienes afrontan las consecuencias más graves. A una velocidad de 30 km/h, el riesgo de que un peatón atropellado fallezca se sitúa en torno al 5 %, mientras que a partir de 80 km/h las posibilidades de sobrevivir al impacto son prácticamente nulas.

Una de las medidas planteadas por el ETSC pasa por reducir a 100 km/h la velocidad máxima permitida en autovías y autopistas para disminuir la gravedad de los siniestros y reducir el número de víctimas mortales en las carreteras europeas. Según los defensores de esta medida, circular a velocidades más bajas permite disponer de más tiempo para reaccionar ante situaciones imprevistas, acorta la distancia necesaria para detener el vehículo y reduce la energía liberada en caso de impacto.

En la misma línea, la ONU plantea establecer un límite máximo de 100 km/h en autovías y autopistas, advirtiendo que «reducir los límites de velocidad es una de las medidas más eficaces para disminuir la siniestralidad».