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Los veterinarios expertos coinciden: jamás pongas estas plantas en tu casa si tienes perro, puede ser mortal

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

Aquellas personas que conviven con animales se preguntan en innumerables ocasiones si los objetos decorativos del hogar pueden resultar perjudiciales para su mascota. Quizá los objetos como tales no lo son, pero los expertos confirman que las plantas naturales son un verdadero peligro para los perros y los gatos.

En especial, los lirios se coronan como ese tipo de plantas naturales decorativas que afectan a la salud de las mascotas en caso de morderlo, ingerirlo o incluso al entrar en contacto. Entre los órganos que se pueden ver más afectados se encuentran los riñones, el hígado o el corazón.

¿A quién afecta más a los perros o gatos?

El lirio es una de las plantas más perjudiciales, sobre todo para los gatos. La toxicidad que desprende incluye el polen y el agua del recipiente donde se asienta la mata. El felino puede llegar a contaminarse sólo con su presencia. Además, los primeros síntomas de intoxicación incluyen vómitos, exceso de salivación, apatía y pérdida de apetito. En los casos de mayor gravedad pueden llegar a desarrollar insuficiencia renal y esto produce que la atención veterinaria tenga que ser de una gran rapidez.

Las plantas más peligrosas

El sago o cica son consideradas como las dos plantas que suponen un gran riesgo para los animales domésticos. Las semillas contienen cicasina, una sustancia tóxica que afecta al hígado. A lo anterior se suman ciclos de vómitos y diárreas como primeros síntomas de intoxicación antes de que afloren complicaciones hepáticas. En el caso de la adelfa, contiene sustancias que perjudican considerablemente al corazón. Entre los síntomas que podría presentar el animal estarían los vómitos, la salivación, la debilidad y alteraciones del ritmo cardíaco.

Los expertos aconsejan

En el momento que percibamos un cambio en nuestra mascota debido a la ingesta de alguna planta tóxica debemos acudir rápidamente al veterinario, así lo resaltan los especialistas. Además, llevar una fotografía o una muestra de la planta puede ayudar a identificar la sustancia concreta. Por lo tanto, para reducir los riesgos se tienen que situar las plantas potencialmente peligrosas fuera del alcance de las mascotas o sustituirlas por otro tipo de plantas que no pertenezcan a este grupo.