De la fibrosis de Mette-Marit, al Neuroma de la Reina Letizia: las dolencias que asolan a las ‘royals’
Ciertos miembros de la realeza europea levan tiempo lidiando con delicados problemas de salud que han trascendido al foco mediático
La Reina Letizia lleva tiempo lidiando con una lesión en el pie, y Mette-Marit de Noruega podría necesitar un transplante de pulmón
Tanto Kate Middleton como el rey Carlos III han hablado abiertamente sobre su diagnóstico de cáncer
Pese a que las familias reales procuran llevar sus problemas con discreción y en privado, muchas veces sus dolencias terminan trascendiendo al foco público. Ese es el caso de figuras como la Reina Letizia, quien desde hace tiempo viene aquejada por un Neuroma de Morton y Metatarsalgía crónica en el pie izquierdo. Una enfermedad que se caracteriza por provocar un dolor agudo a quien la padece, obligando a la Reina usar calzado cómodo e incluso tomar asiento en actos relevantes. Algo que pudimos comprobar durante el besamanos previo a la cena de gala celebrada durante la visita de Estado que hicieron los Reyes a los Países Bajos en abril de 2024, cuando Doña Letizia sufrió una recaída.

La Reina Letizia sentada durante su viaje de Estado a los Países Bajos. (Foto: Gtres)
En otras ocasiones, también hemos visto a la esposa del rey Felipe VI retirarse antes de tiempo debido a las molestias que le provoca su enfermedad. Un diagnóstico con el que la madre de la princesa Leonor lleva lidiando desde 2022. Pero, ¿en qué consiste? Al parecer, el Neuroma de Morton ocurre cuando «el tejido alrededor del nervio se engrosa, ejerciendo presión sobre él y causando síntomas como dolor, ardor, entumecimiento o hormigueo en la parte delantera del pie y los dedos». Una dolencia que se relaciona directamente con el uso de calzado ajustado o con tacón alto. De hecho, se llegó a plantear la posibilidad de que la Reina pasase por quirófano para ponerle fin, aunque no hay confirmación oficial al respecto.
Preocupación por el estado de Mette-Marit de Noruega
Recientemente, hemos podido conocer también que el estado de la princesa Mette-Marit de Noruega ha empeorado drásticamente. La esposa del príncipe Hakoon lleva tiempo lidiando con una fibrosis pulmonar que le era diagnosticada en 2018. De ese modo, en aquel momento ya advirtieron que dicha afección «podría limitar el cumplimiento de su programa oficial durante algunos períodos».




La princesa Mette-Marit. (Foto: Gtres)
«Este otoño se le realizaron varias pruebas que muestran una clara evolución negativa en la salud de la princesa heredera (…). Presenta síntomas y dolencias a diario que afectan su capacidad para realizar sus tareas cotidianas. Necesita más descanso y su estado físico está cambiando más rápidamente que antes», han informado a través de un comunicado oficial emitido desde Casa Real. Lo que ha hecho saltar todas las alarmas sobre su estado, y más teniendo en cuenta la delicada enfermedad a la que lleva años haciendo frente.
Esto se suma al grave escándalo que lleva asolando a la familia real noruega en los últimos años, y que tiene como protagonista a Marius Borg, el hijo mayor de Mette-Marit y fruto de una relación anterior. El joven, quien fuese acusado de nada menos que 32 delitos, podría enfrentarse a una pena de prisión de hasta 10 años.
Los peores años de la familia real británica
Los que también se han enfrentado a una grave crisis de imagen son Carlos III y su familia. La Casa Real británica ha hecho frente a los años más negros de su reinado desde que falleciese la reina Isabel II. Y es que tanto el propio monarca, como su nuera, Kate Middleton, han sido diagnosticados con cáncer.
En febrero de 2024, era el propio Carlos III quien decidía dar un paso al frente y confirmar que padecía un cáncer de próstata. Aunque, por suerte, hace poco compartía la feliz noticia de que «gracias al diagnóstico precoz, la intervención efectiva y el cumplimiento de las órdenes de los médicos, mi programa de tratamiento de cáncer puede reducirse en el nuevo año».




Kate Middleton en el vídeo con el que confirmó su enfermedad. (Foto: Gtres)
Lamentablemente, este diagnóstico no fue el único que marcó a la familia real británica el pasado 2024; sino que tras meses de especulaciones y comentarios respecto a la extraña desaparición de Kate Middleton en los actos públicos, ella misma decidía hablar sobre su cáncer en marzo de 2024. Pese a que no especificó de que tipo, la princesa de Gales sí que explicaba que había tenido que someterse a una cirugía abdominal. Aunque, por suerte, a principios del 2025 compartía con un enorme alivio que la enfermedad ya estaba en remisión. Sin duda, un gran avance en su tratamiento de quimioterapia preventiva que había comenzado después de la cirugía.
«Mi más sincero agradecimiento a todos aquellos que han caminado silenciosamente junto a Guillermo y yo mientras atravesábamos todo», se sinceraba en un emotivo mensaje. «No podríamos haber pedido más. La atención y el asesoramiento que hemos recibido durante mi tiempo como paciente han sido excepcionales».