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REINO UNIDO

Las últimas horas de Starmer en Downing Street: el laborismo le presiona para que se vaya este fin de semana

Si decide dimitir, Andy Burnham se convertiría en el nuevo primer ministro en un par de semanas

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

El laborista británico Keir Starmer puede estar pasando sus últimas horas en el 10 de Downing Street. Su partido le presiona para que deje de ser el primer ministro de forma inminente al tener ya un sustituto en el que confía y que acaba de cosechar este mismo jueves una victoria aplastante en las elecciones parciales de Makerfield.

La baja popularidad del actual premier, los malos resultados electorales y la percepción de que el partido perderá las próximas elecciones si no cambia de líder son los tres factores que parece que van a marcar la salida de Starmer, pese a llevar sólo dos años en el cargo.

De hecho, los ministros del gabinete leales al premier Starmer le han dicho que corre el riesgo de ser destituido por su partido si no establece un calendario para su salida antes de que termine el fin de semana.

Y es que el laborismo británico ya ha encontrado su nueva apuesta. Se trata de Andy Burnham, quien viajará a Londres este lunes para reunirse con su partido con la apabullante mayoría electoral que ha cosechado este jueves bajo el brazo. Y con la expectativa de convertirse en primer ministro en las próximas semanas. Un ministro del gabinete, que hasta ahora no le había pedido a Starmer que renunciara, cree que su partida es ya inevitable, asegura The Times.

200 diputados laboristas contra Starmer

Este diputado sostiene que creía que hay unos 200 diputados laboristas dispuestos, si fuera necesario, a firmar la candidatura de Burnham para desafiarlo, aunque sus partidarios esperan una victoria aplastante.

Así pues, Keir Starmer se enfrenta a una presión interna sin precedentes que le ha llevado a sopesar su futuro este fin de semana, asegura The Times.

La chispa que ha acelerado este incendio ha sido una aplastante victoria electoral local de Burnham este jueves. El popular alcalde de Gran Mánchester, conocido como el rey del Norte, obtuvo más del 54% de los votos, superando con creces a Nigel Farage, de Reform UK, y consolidando su posición como el favorito indiscutible para liderar el laborismo. Esta victoria le devuelve a Burnham un escaño en Westminster tras años fuera y además, le proporciona la plataforma y los apoyos parlamentarios necesarios para desafiar formalmente a Starmer.

Los medios de Reino Unido recuerdan hoy cómo Starmer llegó a Downing Street con una victoria histórica en 2024, prometiendo estabilidad tras años de caos en el partido de los tories. Sin embargo, dos años después, los números son implacables: el Partido Laborista se hunde en las encuestas (alrededor del 19% a nivel nacional), las elecciones locales de mayo fueron un desastre y la gestión de temas como presupuestos, migración y economía ha erosionado gravemente su apoyo.

Miembros del gabinete y parlamentarios laboristas ven en Burnham una figura fresca, carismática y con arraigo regional que puede reconectar con el electorado del norte y centro del país.

Burnham, de 56 años, representa un laborismo más pragmático, un populismo de izquierdas con un fuerte enfoque en las regiones. Su gestión como alcalde de Mánchester le ha dado credibilidad y popularidad.

Andy Burnham, esperanza populista del laborismo. (Ep)

Starmer evaluará con su familia y asesores cercanos este fin de semana si resiste un desafío formal que requiere el apoyo que ya no tiene, o si opta por una salida digna y ordenada.

Si decide dimitir, Andy Burnham se convertiría en el nuevo primer ministro en un par de semanas, posiblemente antes de finales de junio o principios de julio.