Internacional
Brote de hantavirus

El salvamento extremo de un hombre con síntomas de hantavirus en el lugar más remoto del mundo: Tristán de Acuña

El hombre rescatado viajó en el Hondius en la travesía del brote de hantavirus y se bajó en la isla atlántica, donde vive

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Tristán de Acuña está considerada como el lugar habitado más remoto del planeta… pero no está libre del hantavirus. Es un archipiélago volcánico en el Atlántico Sur, a miles de kilómetros de cualquier continente, con apenas unos 220 residentes permanentes. Sólo es accesible por barco y carece de aeropuerto. Este aislamiento ha convertido el salvamento de un enfermo sospechoso de tener hantavirus en un desafío logístico extremo.

Un hombre que viajó en el Hondius

A mediados del mes de abril, el crucero holandés Hondius, que, como ya sabemos, realizaba un itinerario por las islas del Atlántico Sur, hizo escala en Tristán de Acuña, donde permaneció del 13 al 15. Uno de los pasajeros era un ciudadano británico residente en la isla que desembarcó allí para regresar a su casa.

Poco después, durante el viaje del crucero hacia Cabo Verde, se supo que sufría un grave brote de hantavirus, en concreto, de la cepa de los Andes, transmitido por roedores y que puede causar síndrome cardiopulmonar grave.

Tristán de Acuña, la isla habitada más remota del mundo.

Tristán de Acuña activa el protocolo por hantavirus

El pasado 3 de mayo se hizo pública la noticia del brote. Las autoridades de Tristán de Acuña, en coordinación con el Gobierno británico y Santa Elena (británica), activaron protocolos de vigilancia. Días después, la sanidad pública británica confirmó un caso sospechoso de hantavirus en un residente británico de la isla: precisamente el pasajero que había desembarcado del Hondius. El paciente se encontraba estable, pero requería atención médica especializada, oxígeno y suministros que la isla no podía proporcionar fácilmente, según informaba la BBC.

La isla de Tristán de Acuña.

Una operación militar inédita

Tristán de Acuña no tiene pista de aterrizaje y el acceso por mar podía retrasarse demasiado, con riesgo para el paciente y posibles complicaciones logísticas. Por eso, el Ministerio de Defensa británico decidió realizar una operación aérea de emergencia.

El pasado jueves, un avión de transporte RAF A400M Atlas despegó desde la base de RAF Brize Norton (Oxfordshire). Voló primero más de 6.700 km a la isla de Ascensión y luego otros 3.000 km hacia el sur hasta Tristán de Acuña. A bordo, viajaba un equipo de élite de la 16 Air Assault Brigade, con seis paracaidistas, un consultor médico de la RAF y una enfermera de cuidados intensivos del Ejército.

El equipo saltó en tándem con un paracaidista acompañando a cada uno de los sanitarios sobre un improvisado campo de golf junto a una zona rocosa de la isla. Simultáneamente, se lanzaron en paracaídas más de 3 toneladas de suministros médicos, oxígeno y equipamiento en varias tandas.

Operativo británico por posible hantavirus en Tristán de Acuña: lanzamiento de suministros médicos en paracaídas

Ha sido la primera vez en la historia de las Fuerzas Armadas británicas en la que participaba personal médico mediante salto paracaidista en una misión humanitaria así. Los residentes de Tristán, junto con su equipo de búsqueda y rescate, apoyaron la operación desde tierra y mar por si surgía alguna emergencia.

Paciente estabilizado

La operación permitió estabilizar al paciente. Mientras, al otro lado del mundo, en España, el crucero Hondius se dirigía a Tenerife para desembarcar a todo el pasaje. Reino Unido no ha informado si el hombre rescatado con síntomas de hantavirus ha dado positivo.