Internacional
Brote de peste

Alerta en Rusia por un brote de peste neumónica que ha escapado de un laboratorio en Siberia

La investigadora de un laboratorio habría roto accidentalmente un tubo de ensayo que contenía la bacteria Yersinia pestis, responsable de la peste

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Rusia está en alerta ante un posible brote de peste en Siberia. La Casa Blanca está siguiendo de cerca las noticias que llegan desde Rusia sobre la muerte de una investigadora de un laboratorio especializado en la peste y las medidas de cuarentena en algunas ciudades rusas a consecuencia de la posible fuga.

Un funcionario de EEUU ha asegurado que están «al tanto, siguiendo el brote y evaluando opciones». La fallecida es Daria Shipilova, una técnica de laboratorio de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, ubicado en Shelekhov, cerca de Irkutsk, en la región siberiana, según asegura Axios, el medio estadounidense primero en informar de la posible fuga de peste neumónica en Rusia.

Medios rusos independientes como Liudi Baikala informan de que el 25 de septiembre la mujer habría roto accidentalmente un tubo de ensayo que contenía la bacteria Yersinia pestis, responsable de la peste, mientras recolectaba muestras. Esta versión no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades rusas. Shipilova fue hospitalizada el 29 de septiembre en el hospital de distrito de Shelekhov con síntomas de neumonía grave, conectada a un respirador artificial, y falleció en la madrugada del 1 al 2 de octubre.

La agencia rusa de salud pública Rospotrebnadzor ha diagnosticado el caso como «neumonía de etiología desconocida» y afirmó que las pruebas exhaustivas no detectaron microorganismos asociados con las actividades profesionales de la paciente. La agencia sostiene que la situación sanitario-epidemiológica en la región de Irkutsk y en las ciudades de Irkutsk y Shelekhov es «estable».

Sin embargo, el gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, ha convocado una reunión de emergencia de la comisión regional antiepidémica con la jefa de Rospotrebnadzor, Anna Popova, refiriéndose a un «caso sospechoso de una infección especialmente peligrosa».

El jefe de la vecina república de Buriatia, Alexei Tsydenov, llegó a afirmar inicialmente que la mujer habría muerto «posiblemente de peste», aunque luego suavizó sus declaraciones y negó que hubiera visitado la región. Tras la muerte, las autoridades rusas identificaron alrededor de 197 contactos posibles (pacientes, personal médico y otras personas expuestas) y colocaron a casi 200 personas bajo observación médica, de las cuales unas 189 fueron hospitalizadas para monitoreo.

El hospital de Shelekhov, donde fue tratada, ha quedado en cuarentena, se suspendieron altas y admisiones en varios departamentos, y se informó de cuarentenas en otros hospitales de la zona, incluyendo algunos en Irkutsk. También se implementaron medidas en una planta de aluminio cercana, con uso obligatorio de mascarillas.

Según el gobernador Kobzev, hasta la fecha ninguno de los contactos presenta signos de enfermedad y los resultados de laboratorio han sido negativos; solo se detectaron algunos casos de Covid y rinovirus no relacionados. Más de 60 empleados del propio instituto habrían sido aislados temporalmente. La peste neumónica, la forma pulmonar de la enfermedad causada por Yersinia pestis, es especialmente contagiosa porque puede transmitirse de persona a persona a través de gotículas respiratorias, a diferencia de la forma bubónica más común, que se propaga por picaduras de pulgas.

Sin embargo, hasta el momento no se han reportado casos secundarios entre los contactos, lo que es coherente con el período de incubación de uno a cuatro días de la peste neumónica. Las autoridades rusas han negado que se trate de una emergencia sanitaria o de un accidente de laboratorio confirmado, y han abierto una investigación criminal por posibles violaciones de seguridad laboral. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, también indicó que Washington está siguiendo de cerca el caso, aunque no lo considera motivo de alarma inmediata.