Gastronomía
Trucos de cocina

Los expertos cocineros coinciden cada otoño: «Para asar castañas en la freidora de aire hay que hacerles un corte en cruz y dejarlas entre 10 y 15 minutos a 200 grados»

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Con la llegada del otoño, el olor a castaña asada es uno de los más reconocibles de la temporada e inunda las calles de pueblos y ciudades, donde los braseros vuelven a vender sus cucuruchos de papel.

En las cocinas, la sartén agujereada y el horno comparten ahora espacio con la freidora de aire, uno de los electrodomésticos más populares de los últimos años, que también funciona con este fruto seco y reduce el asado a un cuarto de hora.

Los expertos cocineros resumen el método en tres pasos: un corte en cruz en la cáscara, 200 grados de temperatura y entre 10 y 15 minutos de cocción. Con esa combinación, las castañas salen doradas por fuera y tiernas por dentro. La freidora, además, no necesita precalentarse como el horno, lo que ahorra tiempo y electricidad.

El corte en cruz, el paso clave para asar castañas en la freidora de aire

Las castañas contienen mucha agua en su interior. Con el calor de la freidora, esa agua se convierte en vapor y genera presión dentro de la cáscara. Si la piel está cerrada, el vapor no encuentra salida y la castaña estalla con fuerza, lo que puede dañar el aparato o provocar quemaduras al abrir la cesta. El corte funciona como una válvula de escape.

La incisión también facilita el pelado. Al recibir calor, las cuatro puntas del corte se curvan hacia fuera y se abren como una flor. Ese movimiento separa la cáscara dura y la piel interior de la pulpa, y el comensal las retira con los dedos en un solo gesto.

Para que funcione, el cuchillo debe atravesar la cáscara exterior y también la piel fina y marrón que hay justo debajo, hasta rozar la carne. Con las castañas ya marcadas, el cocinero coloca la rejilla en la cesta para que el aire circule por debajo, programa 200 grados y agita la cesta a mitad de cocción. Onda Vasca recomienda repartirlas en dos o tres tandas, holgadas y sin amontonar.

Por qué es importante controlar el tiempo al hacer castañas asadas en la freidora de aire

Dejar las castañas más de 15 minutos a 200 grados arruina el resultado. La pulpa pierde el agua que la mantiene tierna y, al enfriarse, queda harinosa, seca y dura. A ello se suma otro problema: la piel interior se tuesta en exceso y se adhiere a la carne, de modo que pelarlas se convierte en una tarea lenta y tediosa.

El azúcar natural del fruto también se quema con rapidez y cambia el dulzor característico por un fondo amargo. Los cocineros sitúan el punto justo entre los 12 y los 15 minutos. Si alguna castaña sale un poco cruda, le dan uno o dos minutos más, nunca una tanda completa.

Al sacarlas, muchos cocineros las tapan con un paño limpio durante cinco minutos. El vapor acumulado termina de ablandar la cáscara y mantiene el calor mientras sale la siguiente tanda.

Aunque la tradición la clasifica como fruto seco, la castaña apenas contiene grasa y se parece más a los cereales que a las nueces o las almendras. Aporta vitamina C, antioxidantes y fibra, y la ración diaria recomendada ronda los 50 gramos, entre tres y cinco castañas según el tamaño.