Gastronomía
Verano

Adiós al vermut, la cerveza o el vino blanco: los spritz se convierten en la bebida del verano

Ahora se busca una bebida refrescante, fácil de servir y que acompañe la conversación sin necesidad de preparar elaboraciones complejas ni pasar mucho tiempo en la cocina

  • Laura Mesonero
  • Laura Mesonero Ortiz (Madrid, 2002) Periodista especializada en SEO editorial y desarrollo de audiencias digitales, con experiencia en medios nacionales de referencia como La Razón (Grupo Planeta), The Objective media y ahora en OkDiario. Experta en estrategia de contenidos orientada a Google Discover y Google Search. Perfil híbrido entre redacción, análisis de datos y visión estratégica.

Llega el verano y no nos puede apetecer más un aperitivo. En el chiringuito, en la terraza de casa o frente al ventilador, es casi un ritual en las casas españolas especialmente los fines de semana. Unas gildas, una tabla de quesos y embutidos, unas patatas fritas, aceitunas o frutos secos acompañados de una bebida bien fría siguen siendo uno de los grandes placeres de esta época del año. Sin embargo, también los clásicos evolucionan. Igual que la gastronomía adapta recetas tradicionales con un toque más actual, las bebidas del aperitivo también se están reinventando para ofrecer propuestas más frescas, ligeras y pensadas para disfrutar sin renunciar a los sabores de siempre. 

Durante años el vermut, la cerveza o el vino blanco han sido los protagonistas indiscutibles del aperitivo. Ahora, a ellos se suma una tendencia que cada vez gana más adeptos: los spritz con base vínica, una categoría que toma como inspiración algunos de los cócteles más conocidos del mundo y los adapta a un formato mucho más ligero y fácil de disfrutar.

Los cócteles clásicos inspiran la nueva generación de spritz

La principal novedad de esta tendencia es que mantiene la esencia de bebidas tan populares como el Mojito, la Mimosa o la Paloma, pero en una versión más refrescante y pensada para el consumo relajado del verano.

Estos spritz elaborados con base de vino incorporan aromas naturales y una carbonatación suave que aporta una burbuja fina, consiguiendo un perfil mucho más ligero que el de un cóctel tradicional, sin perder personalidad.

Entre las propuestas que ya comienzan a verse en el mercado destacan sabores cítricos como la naranja de la Mimosa, la lima del Mojito, el pomelo característico de la Paloma o versiones inspiradas en los aperitivos italianos con notas herbales y especiadas.

Una bebida pensada para compartir

El auge de este tipo de bebidas responde también a un cambio en la forma de consumir durante el verano.

Las largas sobremesas, los encuentros improvisados después de la playa o las tardes que se alargan hasta la puesta de sol han convertido el aperitivo en mucho más que el momento previo a la comida. Ahora se busca una bebida refrescante, fácil de servir y que acompañe la conversación sin necesidad de preparar elaboraciones complejas ni pasar mucho tiempo en la cocina.

Precisamente esa filosofía ha impulsado el crecimiento de los spritz con base vínica, que ofrecen una alternativa diferente a los formatos tradicionales sin perder el carácter social que siempre ha acompañado al aperitivo.

Bodegas Murviedro se suma a esta tendencia con Expresión

Dentro de esta nueva categoría, Bodegas Murviedro ha presentado Expresión, una colección de cuatro spritz inspirados en algunos de los cócteles más populares a nivel internacional.

La gama está compuesta por cuatro variedades diferentes. Mimosa, con protagonismo de los cítricos y la naranja; Mojito, donde destacan la lima y los matices más refrescantes; Paloma, con notas de pomelo rosado; y Apperitif, una propuesta con recuerdos de cardamomo y manzanilla que equilibra el dulzor con un ligero toque amargo.

Todas ellas comparten una base vínica, aromas naturales y una burbuja integrada que busca ofrecer una experiencia ligera para los meses más cálidos del año.

El aperitivo también entra por los ojos

Además del sabor, otro de los elementos que está marcando esta nueva tendencia es la estética.

Los nuevos formatos apuestan por diseños coloridos y actuales que encajan con el ambiente de terrazas, piscinas o reuniones al aire libre. El objetivo ya no es únicamente disfrutar de la bebida, sino convertir el propio aperitivo en una experiencia que acompaña al estilo de vida veraniego.

Esta evolución responde a un consumidor que valora tanto el producto como el momento en el que lo disfruta.

Una tendencia que gana fuerza cada verano

El crecimiento de los spritz con base vínica refleja cómo cambian los hábitos de consumo. Sin desplazar a los clásicos de siempre, estas nuevas propuestas amplían la oferta para quienes buscan bebidas más ligeras, con sabores inspirados en grandes cócteles internacionales y pensadas para acompañar uno de los rituales gastronómicos más arraigados del verano: el aperitivo.

Porque, al final, pocas cosas representan mejor esta época del año que una mesa compartida, algo para picar y una bebida bien fría mientras el reloj parece detenerse durante unas horas.