Primer choque Podemos-PSOE: Iglesias resucitará su ‘impuestazo’ a los bancos
Los debates en materia programática enfrentarán en los próximos meses a PSOE y Podemos, si el acuerdo de investidura prospera. Ambos partidos discrepan en materia económica.
Las negociaciones entre PSOE y Podemos, lejos de acabar con la investidura, empiezan. Las discusiones en materia programática enfrentarán, si el acuerdo prospera, algunas de las grandes discrepancias entre ambos partidos. Sobre todo, en materia económica. Algunas ya han aflorado. Los de Iglesias son partidarios de recuperar su ‘impuestazo’ a los bancos, convertidos en los últimos meses en la diana de su ataques.
El impuesto solidario a la banca ha condicionado en los últimos meses las relaciones entre estas formaciones.
En noviembre, los socialistas tumbaron la propuesta de Iglesias de aumentar el impuesto de sociedades en 10 puntos, sumándose a PP y Ciudadanos. Una iniciativa que defendió el mismo Pablo Iglesias, que aseveró que «los bancos tienen que devolver el dinero del rescate». «Deben devolver los 60.000 millones, que supone una cantidad mayor que el presupuesto en Educación del Estado», destacó el líder de Podemos. Según los cálculos de la formación morada, la recaudación por esa medida llegaría a los 5.800 millones en los próximos cinco años.
El partido ha recogido, de nuevo, su propuesta de recargo a la banca entre las primeras iniciativas registradas en el Congreso en la incipiente legislatura. Ello implica que se debatirá en los próximos meses, y volverá a enfrentar las posiciones con el PSOE.
Los socialistas esgrimen que el impuesto no figuraba en el acuerdo de Presupuestos firmado con Podemos y que existen otras soluciones, como la subida del IRPF o el impuesto de transacciones financieras.
El acuerdo presupuestario entre PSOE y Podemos recogía, en materia de impuestos, la subida de dos puntos en el IRPF para rentas superiores a 130.000 euros y el doble para los que ganen más de 300.000. Los partidos incluían además el impuesto de patrimonio en grandes fortunas, de más de 10 millones de euros y nuevos impuestos, como el de los servicios digitales. En el acuerdo se contemplaba un impuesto sobre transacciones financieras del 0,2%.
El pacto descartaba como tal el impuesto a los bancos, pero sí incluía un severo castigo para las entidades: mientras que el resto de empresas pagarían un un tipo mínimo del Impuesto de Sociedades del 15%, los bancos harían frente a un impuesto mínimo del 18%.
El impuesto a la banca, así expresado, fue una de sus primeras promesas descartadas por Sánchez.
El socialista lo planteó, antes de la misma moción de censura, como una solución para contribuir a pagar las pensiones. Sin embargo, unos meses después, y ya en el Ejecutivo, lo descartó. Tampoco se incluyó en el reciente programa para las generales. Podemos, por el contrario, siempre lo ha reclamado y no ha ocultado su malestar por la reticencia del PSOE.
Negociaciones
Los equipos negociadores de PSOE y Podemos siguen empleados a contrarreloj en avanzar en las conversaciones para la investidura, cuya primera votación se celebra este martes.
El candidato socialista afronta el debate a partir de las 12 de este lunes, cuando deberá exponer su programa. Para ello, el acuerdo con Podemos habría de estar lo suficientemente avanzado, confirman fuentes socialistas.
Las partes tienen de plazo hasta el próximo jueves, día de la segunda votación, para refrendar un pacto que tiene que incluir un acuerdo programático, la nueva estructura de Gobierno, así como el número de carteras y los nombres de sus titulares que tendrá en el Ejecutivo el partido de Pablo Iglesias.
Según desveló este sábado la vicepresidenta, Carmen Calvo, PSOE y Unidas Podemos comenzaron a negociar después de que Pablo Iglesias, aceptase el pasado viernes el veto de Pedro Sánchez de que no podría estar en el Gobierno, pero poniendo como condición que tendría un número de ministros proporcional a los votos obtenidos en los comicios del 28 de abril y que sería su formación la que nombraría a los ministros que le correspondan, sin que puedan ser vetados.
De cumplirse esas condiciones, Podemos tendría uno de cada dos ministerios. Fuentes socialistas desvelaron la pasada semana que durante las negociaciones entre Sánchez e Iglesias, éste había exigido una vicepresidencia social, las carteras de Trabajo y Hacienda, así como parcelas de poder en el área de Comunicación.
El equipo de Podemos está encabezados por Pablo Echenique, mientras que por parte socialista lo forman Carmen Calvo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero y la número 2 del PSOE, Adriana Lastra.
Aunque Unidas Podemos había renunciado a priori a ocupar los denominados ministerios de Estado, como Interior, Defensa, Justicia o Exteriores, la negociación no es fácil por su pretensión inicial de tener influencia en áreas como Trabajo o Hacienda, que vertebran asuntos fundamentales para la economía y el Estado del Bienestar, como la legislación laboral, la reforma de las pensiones o la política impositiva.
Lo último en España
-
El Tribunal de la UE avala la amnistía con la que Sánchez compró los votos que le faltaban para la investidura
-
Moncloa también rabia contra la Audiencia por ratificar el juicio a Begoña Gómez: «Es una causa política»
-
La Audiencia avala a Peinado: Begoña Gómez tendrá un juicio con jurado por malversación y tráfico de influencias
-
«¡Quiero justicia!»: la madre de Noelia Castillo lleva ante la Fiscalía las dos violaciones que marcaron el final de su hija
-
La Audiencia ve «verosímil» que Begoña se sirviera de «su privilegiada posición de esposa del presidente del Gobierno»
Últimas noticias
-
Contreras confirma las negociaciones de fichajes de TVE para La Séptima TV
-
El viudo de Olivia Valère rompe su silencio y acusa a sus hijastros: «Me han decepcionado terriblemente»
-
El Tribunal de la UE avala la amnistía con la que Sánchez compró los votos que le faltaban para la investidura
-
La Ley de Bienestar Animal lo avala: multas de 50.000 euros a los dueños de perros que hagan esto en sus casas
-
Moncloa también rabia contra la Audiencia por ratificar el juicio a Begoña Gómez: «Es una causa política»