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Se dispara un 30% la cifra de niños forzados a compartir casa con personas que no son de su familia

Un total de 1,76 millones de hogares están compuestos por niños y personas que no son su familia directa

España tardará 60 años en cubrir la demanda de vivienda: un déficit de un millón de pisos

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

Los últimos datos del portal estadístico de la Comisión Europea, Eurostat, revelan que los niños españoles cada vez viven más hacinados. En concreto, los hogares con hijos y miembros que no son ni hermanos ni padres, es decir, su familia directa, se han disparado un 30% desde que Pedro Sánchez está en el poder, esto es, desde 2018. De hecho, la cantidad de menores que se encuentran en esa situación no para de crecer.

En 2025, un total de 1,76 millones de hogares estaban compuestos por niños y personas que no eran miembros de su familia directa (padres y hermanos menores), algo que Eurostat cataloga como «otro tipo de hogar con niños residentes».

«Otros tipos de hogares con niños incluyen todos los hogares con más de dos adultos o con dos adultos que no son pareja», explica el portal estadístico. «Esto incluye, por ejemplo, hogares multigeneracionales o los hogares con hijos adultos», asegura.

Es decir, la estadística refleja un incremento de las familias que se ven obligadas a compartir vivienda con otras personas, algo que provoca que los niños españoles cada vez vivan más hacinados. Incluye a aquellas viviendas que cuentan con hermanos adultos que no pueden independizarse y formar su propio hogar.

Niños españoles hacinados

Este problema se ha ido recrudeciendo con los años de Sánchez en el Gobierno. Antes, con Mariano Rajoy en la presidencia, el número se mantenía más o menos estable en el entorno de los 1,35 millones de hogares.

Sin embargo, desde 2018, no ha parado de subir, especialmente tras la pandemia. En 2019, tan sólo un año después de la llegada del PSOE al Ejecutivo, los hogares con niños y personas adultas que no son sus padres se dispararon hasta los 1,42 millones, un ascenso del 5%.

Maqueta de una vivienda.

En 2020, el Covid-19 provocó un cierto relajamiento de las cifras, situando la cantidad de estas viviendas en los 1,4 millones. Sin embargo, en 2021, se volvió a disparar otro 13,6%, hasta los 1,59 millones de inmuebles en estas condiciones.

Sin embargo, el peor salto fue el de 2024, pues en un sólo año esta estadística aumentó en 1 millón de hogares, hasta los 1,7 millones. Ya en 2025, últimos datos disponibles, las viviendas con menores y adultos no progenitores aumentaron hasta los 1,76 millones en España.

Crisis de vivienda

En total, todos estos años de Sánchez han causado un aumento superior al 30%. Un incremento que viene motivado por la crisis de vivienda que azota al país y que obliga a compartir piso e imposibilita la independencia a los hermanos adultos.

En ese sentido, la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) acaba de publicar su XXIII Observatorio de la Valoración, en el que señala una marcada dicotomía sectorial: mientras el Valor Añadido Bruto (VAB) de la construcción escala un 8,4%, la edificación real de viviendas permanece paralizada en unas 8.000 unidades terminadas al mes.

La AEV señala que el interés por construir choca con una capacidad productiva limitada. Como resultado, los expertos denuncian que el aumento de la demanda no se compensa con la oferta real. Los profesionales destacan un mercado donde la actividad constructora crece, pero la producción efectiva no despega lo suficiente.