España
Crisis del coronavirus

El Ejército declinó una gratificación del Gobierno por su lucha contra el Covid: «Es nuestro deber»

La encomiable postura de los principales responsables del Ejército es lo que ha llevado al Ejecutivo a optar por una política de condecoración individual como medio de reconocer la labor vital llevada a cabo en la 'Operación Balmis'

La labor del Ejército en la lucha contra el coronavirus ha recibido el aplauso de la población y la atención del propio Gobierno. Lo ha hecho hasta tal punto que desde el Ejecutivo se planteó una distinción o gratificación general para todas las Fuerzas Armadas por su decisivo papel humanitario en la ‘Operación Balmis’. Pero si intachable y totalmente elogiable ha sido la actitud de los militares en las múltiples tareas desempeñadas, igual fue la respuesta de los mandos: declinaron una distinción por este motivo porque «es nuestro deber» actuar como actuaron.

Las funciones del Ejército han sido notables: desde la creación de hospitales de campaña y el traslado de muertos, labores logísticas de preparación y conducción del material necesario para la protección, limpieza en espacios públicos y ayuda en las residencias de mayores hasta decisiones personales de acompañamiento de las víctimas y familiares en los peores momentos.

Todo ello, sin una sola queja pública, y pese a los desprecios recibidos, por ejemplo, de parte del Gobierno separatista del PNV y PSE en el País Vasco, y de la Generalitat catalana en manos de Quim Torra.

«Su deber»

Pero en el Ejército consideran que todo ello es, simplemente, «su deber».
Por ese motivo los mandos de las Fuerzas Armadas han preferido declinar un reconocimiento general. La encomiable postura de los principales responsables del Ejército, de hecho, es lo que ha llevado al Gobierno a optar por una política de condecoración individual como medio de reconocer la labor vital llevada a cabo en la ‘Operación Balmis’.

El Ministerio de Defensa, de ese modo, y por el momento, ha concedido 150 cruces al mérito militar a efectivos que han destacado en el desarrollo de la ‘Operación Balmis’, que durante los últimos tres meses ha sacado a los militares a la calle para luchar contra el coronavirus.

El Boletín Oficial de Defensa (BOD) ha publicado ya la resolución por la que el Ministerio ha premiado a 148 militares y dos civiles con la Cruz al Mérito Militar, Naval y Aeronáutico con Distintivo Blanco. Entre los condecorados se encuentran oficiales, suboficiales, personal de tropa y marinería y dos civiles.

La resolución explica que este reconocimiento se concede «por haber destacado especialmente en el cumplimiento de los cometidos de la ‘Operación Balmis’».

Lo que no contaba la resolución es que el plan inicial era premiar a todo el colectivo militar por su ejemplar labor humanitaria.

Las Fuerzas Armadas han finalizado esta misión tras 98 días en los que han realizado casi 20.000 intervenciones en 2.300 localidades con «el único objetivo de salvar vidas».

Los militares no ocultan, además, que están ya inmersos en los preparativos para actuar en caso de una segunda oleada. El operativo contra el coronavirus no ha sido reducido ni mucho menos: ha contado con 187.000 militares. La labor de las Fuerzas Armadas contra el Covid-19 finalizó oficialmente el pasado día 21 a la vez que decayó el estado de alarma.

Se trata, de este modo, de la misión militar más importante de España en tiempos de paz. El mando de este operativo se ha desarrollado desde la base de Retamares, en Madrid, convertida desde mediados de marzo en punto neurálgico de la operación bajo el mando del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general Miguel Ángel Villarroya, y el que ha sido su mano derecha, el comandante del Mando de Operaciones, general Fernando López del Pozo.

Uno de los puntos clave ha sido y es la reserva operativa de material, que ha llevado a las Fuerzas Armadas a almacenar EPIS, mascarillas o guantes para dotar a todos los militares que participen en una segunda misión contra el Covid-19.

‘Operación Balmis’

Este ‘stock’ de material, que está ya prácticamente disponible, permitiría dotar a todos los efectivos durante un periodo de 30 ó 40 días. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha reconocido ya públicamente la labor de las Fuerzas Armadas y ha reconocido que ha habido «momentos muy duros».

La ministra ha agradecido igualmente en múltiples ocasiones a los militares su «entrega, vocación y sacrificio». Robles ha señalado también que cree que la labor de los militares debe «servir de ejemplo» a los políticos. «No puede haber crispación y confrontación. Debemos ser conscientes de que el objetivo es levantar el país», ha reclamado, poniendo como ejemplo a los «héroes silenciosos» que han luchado contra el virus.

Hay que recordar que no todo han sido facilidades para los militares en la ‘Operación Balmis’. Los primeros compases de sus actuaciones se vieron acompañados de una polémica inventada por los partidos separatistas, que apuntaron a un intento de centralización y militarización de la gestión del coronavirus por el hecho de contar con los militares.