España
'Operación Kitchen'

Bárcenas confiesa que ordenó desde la cárcel «eliminar los audios relacionados con M.R., en este caso Mariano Rajoy»

Pidió a uno de sus compañeros de prisión "destruir" dichos audios

OKDIARIO destapó en 2018 ‘Kitchen’: el soborno del chófer de Bárcenas con fondos reservados

El ex tesorero del PP Luis Bárcenas ha confirmado este lunes ante la Audiencia Nacional (AN) en el juicio de la Operación Kitchen que cuando estaba en prisión preventiva ordenó desde la cárcel «eliminar los audios relacionados con M.R., que era Mariano Rajoy».

Un «encargo puntual y remunerado» que, según ha explicado, hizo a un preso, compañero en Soto del Real, «con conocimientos informáticos», para «destruir» información que tenía en la nube relacionada con la trama Gürtel.

Bárcenas ha detallado que hizo este encargo a través de una nota, que se ha expuesto en el juicio, donde puede leerse: «Alex, hay que destruir todos los audios de MR cuando yo te dé la orden. No debe de quedar nada, es mi compromiso, haz el favor de ir recuperándolos». La nota fue confiscada al preso por la Policía.

De esta forma, Bárcenas ha confirmado las tesis de la Fiscalía Anticorrupción, entre ellas el encargo que hizo en 2013 a un interno de la prisión de Soto del Real para que, durante un permiso penitenciario, borrase unos archivos que tenía guardados en la nube.

Según ha explicado, dio a ese preso las «claves de acceso» a la nube para que borrase el material. Y aunque ha dicho que no es «el trazo» con el que escribe «habitualmente», ha reconocido como suya la letra que aparece en la citada nota manuscrita.

«Le doy la instrucción de que una grabación en concreto la tenga localizada, le doy las claves de acceso a esa documentación y que yo le daré la instrucción de cuándo hay que destruir esa información», ha argumebtado el ex tesorero del PP, quien logró en 2024 la libertad condicional tras años en prisión por el caso Gürtel.

Ademas, Bárcenas ha afirmado que su compañero «algo debió hacer». «Algo debió hacer porque yo, cuando luego recuperé la libertad, en la nube no tenía nada», ha argumentado el que fuera tesorero del PP durante su declaración como testigo.

Durante el juicio se ha exhibido también una foto del preso al que hizo este encargo y ha admitido que era él. «Tiene una cara inolvidable», ha declarado.

Bárcenas ha explicado que guardaba tres grabaciones sensibles: una de él mismo explicando la financiación del PP, otra «cortita» de Rajoy y una un poco más larga del ex dirigente andaluz Javier Arenas. Dichas grabaciones estaban en un pendrive guardado en el estudio de su mujer, Rosalía Iglesias, con copia en una nube. Cuando salió de prisión, ya no estaban. La copia de la nube estaba borrada y el pendrive estaba desaparecido.

Su chófer tenía «acceso permanente» a su teléfono

Por otra parte, Bárcenas ha asegurado ante el tribunal que Sergio Ríos, quien fuera su chófer entre 2013 y 2014, tenía «acceso permanente» a su teléfono móvil, puesto que lo dejaba en su coche siempre que iba a alguna reunión.

Ramos está acusado en este juicio por haber sido captado como confidente de la presunta trama, sobre un operativo parapolicial orquestado por el Ministerio de Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información sensible del ex tesorero del PP sobre dirigentes del partido y las finanzas del mismo, con el fin de evitar que llegaran a manos del juez. Una presunta trama parapolicial de espionaje orquestada en su contra que el ex tesorero del PP ha calificado «de película».

Bárcenas ha asegurado que Ríos, más allá de un mero conductor, era su «chico para todo», puesto que también realizaba tareas administrativas, como cobrar cheques o «llevar documentación a algún sitio».

«Sergio Ríos tenía acceso permanente a los dispositivos. Los dejaba en el coche, dentro además de un sobrecito que él me preparó, que era el equivalente a una caja faraday, que impide que se puede identificar dónde está el teléfono en ese momento, ¿no? Y el teléfono se quedaba en el coche siempre. El teléfono no lo llevaba conmigo si iba a una reunión», ha señalado.

Recomendado por un ex jefe de Seguridad del PP

El ex tesorero del PP ha explicado que Ríos trabajó para él como conductor entre febrero de 2013 y abril o mayo de 2014, y que su relación laboral finalizó en el momento en el que su mujer le planteó «dudas» respecto a su «comportamiento».

Bárcenas ha indicado que contrató a Sergio Ríos por recomendación de un antiguo jefe de seguridad del PP: Ríos era «amigo suyo» y había hecho «trabajos» en el PP.

«Cuando dejo de tener conductor asignado –en el PP– a finales de enero de 2013, necesito contratar a un conductor. Le pregunto a esta persona y me lo recomienda. Como la opinión que yo tenía de la persona que me lo recomienda, era un chico estupendo, Ríos era una persona en condiciones», ha aseverado.

Además, Bárcenas ha subrayado que el día que entró preso en Soto del Real, en junio de 2013, Ríos acudió a la cárcel para entregarle «una bolsa con ropa» y se llevó «el reloj, la corbata y el teléfono móvil».

Operación para desmontar la Gürtel

Asimismo, el también ex senador del PP ha relatado las dos visitas que recibió en prisión del abogado y ex fiscal Ignacio Peláez, ya fallecido. Según ha expuesto, Peláez le ofreció en 2013 intentar anular el procedimiento judicial del caso Gürtel a cambio de un pago de entre seis y 12 millones de euros, y que sería el comisario jubilado José Manuel Villarejo, junto a otros mandos policiales, quienes llevarían a cabo esta «operación».

El extesorero del PP ha asegurado que Peláez lo visitó en prisión para hacerle este «ofrecimiento». «Me dijo que había determinada información del procedimiento Gürtel que estaba manipulada, que, básicamente, esa información se correspondía a que las grabaciones que daban origen a ese procedimiento estaban manipuladas y que algunos policías lo pueden acreditar, y que eso cambiaría el discurrir del procedimiento judicial, que estaba pendiente de juicio abierto», ha relatado.

Ordenes de Rajoy

El pasado jueves, dos agentes de la UCAO de la Policía Nacional declararon en el juicio que Ríos, acompañado por el comisario jefe de la UCAO, Enrique García Castaño, les habría entregado dos teléfonos supuestamente de Bárcenas en una cafetería del centro de Madrid para realizar un volcado del contenido de los mismos.

Además, como ha informado este domingo en exclusiva OKDIARIO, un ex agente encubierto del Área Especial de Seguimientos de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), la unidad policial que ejecutó la Operación Kitchen, sostiene  que el comisario Enrique García Castaño, apodado El Gordo y que era el mando que les daba las órdenes directas, presumía de tener línea directa con el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y repetía a sus subordinados que todo lo que hacían «venía de muy, muy arriba» y que era «cosa de Rajoy».

La Operación Kitchen fue destapada por OKDIARIO en noviembre de 2018. En este macrojuicio, que se prolongará hasta finales de junio, hay once acusados por delitos de encubrimiento, malversación, contra la intimidad y cohecho pasivo. Entre ellos, el comisario jubilado José Manuel Villarejo, el ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, quien fuera secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, y el ex jefe de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas.

Tanto Bárcenas como su mujer ejercitan declaran como perjudicados. También están citados a declarar como testigos el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy; y la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.