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Economía
SECTOR INMOBILIARIO

Las trabas del Gobierno a los propietarios de pisos turísticos: no pueden sacar licencias si usan Apple

Los propietarios de alquileres de corta duración llevan meses sin poder obtener el NRA obligatorio desde un ordenador Mac

El Gobierno de Pedro Sánchez quiere vanagloriarse de ser el responsable del fin de los pisos turísticos y para ello, además de aumentar las restricciones y endurecer la normativa, necesita reducir las cifras oficiales. Uno de los mecanismos que estarían usando, según ha podido comprobar OKDIARIO, es poner trabas a algunos propietarios al intentar obtener los permisos necesarios, concretamente a aquellos que usen Apple.

Hace unos meses los dueños de pisos ofertados como alquiler de temporada que querían obtener el NRA (Número de Registro de Alquiler) de manera online a través del registro empezaron a enfrentarse a numerosos problemas de acceso. Concretamente todos aquellos que usaban iOS no podían descargar el programa ni presentar su solicitud.

No se trataba de un problema menor puesto que el NRA es un identificador que debe tener cualquier vivienda o habitación que se oferte en alquiler de corta duración.

Tanto si se trata de pisos turísticos como de temporada, si se añade a plataformas que permiten cerrar un contrato de manera digital, desde el pasado 1 de julio de 2025 esa vivienda debe estar registrada.

Algunos profesionales dedicados a la gestión inmobiliaria denunciaron incluso en redes sociales que habían tenido que buscar un ordenador Windows para poder hacer los trámites burocráticos a los que obligaba la Ley.

Consumo los puso en el foco

Cabe recordar que el pasado mes de diciembre el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 sancionó con 64 millones a la plataforma Airbnb «por publicar anuncios de alojamientos turísticos sin licencia».

La compañía en aquel momento acusó al Ejecutivo de usar una «metodología indiscriminada» a la hora de elaborar un listado de anuncios de pisos turísticos y aseguró que recurriría todas las decisiones relacionadas con este caso.

A su vez, su portavoz denunció que ha ignorado de «manera deliberada» las resoluciones del Tribunal Supremo de España que ya habían dejado claro «que no todos los anuncios en Airbnb requieren un número de registro».

Desde la Dirección General de Consumo argumentan tres razones para justificar la ilegalidad de los anuncios que se han detectado en Airbnb y que estarían incumpliendo diferentes normativas.

En primer lugar, los anuncios no estarían incluyendo el número de licencia o registro. En segundo, los anuncios no indican la naturaleza jurídica de los arrendadores. Por último, los anuncios habrían incorporado números de licencia que no corresponden a los expedidos por las autoridades.

Una cifra ‘maquillada’

Según los últimos datos del INE, en noviembre de 2025 había 329.764 pisos vacacionales en todo el país, un 12,4% menos que un año antes (376.463) y un 13,6% menos que en mayo (381.837), justo antes de que entrara en vigor el registro único de alquileres de corta duración.

Según la serie histórica del organismo de estadísticas, que empezó a recopilar estos datos en plena pandemia, el volumen actual de viviendas turísticas es el más bajo desde febrero de 2023. Respecto al máximo registrado en agosto de 2024 (cuando se contabilizaron más de 403.200 unidades), el retroceso alcanza el 18,2%.

Según los datos del Colegio de Registradores, organismo encargado de conceder este número que algunos eran incapaces de conseguir, a principios de enero -sin contar las licencias que no llegaban a registrarse- unas 84.250 solicitudes ya habían sido revocadas, lo que arroja una tasa de rechazo del 21% de las solicitudes.