Ángel Vázquez rompe con el turismo de masas en Lanzarote: «Subir los precios era la única forma de proteger la isla»
"Lanzarote no necesita más turistas, sino visitantes que valoren lo que vienen a ver"
Los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote han protagonizado en los últimos años uno de los debates más intensos sobre el modelo turístico de la isla. La subida del precio de las entradas, la implantación de reservas por franjas horarias y la apuesta por reducir la masificación generaron una fuerte polémica. Sin embargo, el consejero delegado de la entidad, Ángel Vázquez, defiende que el objetivo nunca ha sido limitar el acceso, sino preservar unos espacios únicos y garantizar su sostenibilidad económica. En esta entrevista explica el cambio de gestión, reivindica el legado de César Manrique y sostiene que la facturación de la empresa pública ha pasado de perder dinero a ganarlo, facturando 52 millones de euros en apenas tres años.
Pregunta. Lo primero que sorprende cuando uno llega a Lanzarote es que no hay grandes edificios ni un turismo masificado. Da la sensación de que la isla busca un visitante de mayor calidad. En ese contexto llegó la polémica por la subida del precio de las entradas de los Centros de Arte, Cultura y Turismo. ¿Qué ha ocurrido desde entonces?
Respuesta. Los Centros de Arte, Cultura y Turismo son espacios naturales que hubo que transformar para hacerlos visitables sin perder su esencia. Son lugares únicos que César Manrique recuperó de espacios degradados para convertirlos en un motor económico para la isla. Nuestra obligación era preservar ese patrimonio y hacerlo sostenible.
P. Usted decidió subir el precio de las entradas cuando llegó a la dirección. ¿Cuál era el objetivo?
R. No podíamos permitir que unos espacios únicos en el mundo costaran seis euros y fueran deficitarios. Somos una empresa pública, pero gestionada con criterios empresariales. Tenemos que prestar un buen servicio, mantener las instalaciones y generar beneficios porque la propia ley así lo exige.
P. Hubo quien interpretó esa subida como una forma de expulsar turistas.
R. En absoluto. No se trata de expulsar a nadie, sino de ordenar las visitas y de que quien venga valore lo que está viendo. Detectamos comportamientos impropios, como personas lanzándose a espacios protegidos para hacerse fotografías. Implantamos reservas por horarios en algunos centros y elevamos el valor de la experiencia. No es lo mismo pagar seis euros que pagar un precio acorde con una atracción de nivel mundial.
P. Algunos sostienen que eso supone privatizar un bien natural.
R. No tiene nada que ver. Son espacios públicos situados en un parque nacional y lo único que hacemos es garantizar su conservación. Mantener estos lugares tiene un coste y quien los visita contribuye a preservarlos.
P. ¿Puede este modelo convertirse en una referencia para otros destinos turísticos?
R. Lo exportable es la gestión. Toda empresa pública que pueda ser rentable debe serlo. Nosotros no vivimos de impuestos, vivimos de la actividad que generamos. El gasto medio por visitante ronda los 31 euros y damos empleo a cerca de 500 personas. Lo importante es gestionar correctamente para que los beneficios reviertan en la sociedad.
P. Resulta llamativo que reivindique constantemente la figura de César Manrique.
R. Porque entendió antes que nadie qué modelo necesitaba Lanzarote. Él quiso proteger la isla y, al mismo tiempo, darle una salida económica basada en el turismo de calidad. Nosotros simplemente continuamos esa filosofía.
P. ¿Qué peso tienen los Centros de Arte, Cultura y Turismo en la economía insular?
R. Somos una de las mayores empresas de Lanzarote. Facturamos 52 millones de euros y damos trabajo a unas 500 familias.
P. ¿Con qué cifras se encontró cuando llegó?
R. En 2023 la facturación rondaba los 27 millones de euros y había pérdidas. Desde entonces hemos profesionalizado la empresa y reorganizado toda la estructura directiva.
P. ¿Cómo se explica ese cambio?
R. Lo primero fue poner orden en la gestión. También comenzamos a pagar el canon correspondiente al Cabildo y realizamos todos los ajustes necesarios. Antes había partidas que no se contabilizaban correctamente y la situación era muy distinta.
P. ¿Qué espera para los próximos cuatro años?
R. Me gustaría terminar el proyecto que hemos iniciado. Cuatro años son pocos para transformar una organización de este tamaño. Hemos profesionalizado la empresa con directores especializados en cada área y creo que esa ha sido una de las claves del cambio.
P. ¿Y desde el punto de vista político?
R. Espero que se mantenga el actual pacto de gobierno entre Coalición Canaria y el Partido Popular porque creo que ha permitido mejorar la gestión de la isla y volver a situar Lanzarote en el nivel nacional e internacional que merece.
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