La última vez que el Real Madrid destituyó a un entrenador en el mes de enero fue campeón de Europa. Ocurrió en 2016, cuando el conjunto blanco cambió a Rafa Benítez por Zinedine Zidane. Ahora, diez años después, el Real Madrid destituye a Xabi Alonso por Álvaro Arbeloa. Zidane, como Arbeloa, era entrenador del Castilla y cogió al equipo en enero.
El adiós de Xabi Alonso este lunes supone todo un terremoto en el Real Madrid, pero existe un precedente que anima al equipo blanco para lo que queda de temporada. Hace diez años, Florentino Pérez destituyó a Rafa Benítez el 4 de enero. Ahora es el día 12. En la práctica es lo mismo, porque queda media temporada y todos los títulos en juego.
Arbeloa se encuentra un Real Madrid a cuatro puntos del Barcelona en Liga con medio torneo por disputar. Justo se han disputado 19 partidos y quedan otros 19. En Champions está en séptima posición con 12 puntos, metido en el top 8 que da acceso directo a los octavos de final, quitándose una ronda. Le quedan dos encuentros: ante el Mónaco la próxima semana y contra el Benfica, entrenado por José Mourinho, dentro de dos.
Por su parte, será en Copa del Rey donde Álvaro Arbeloa se estrene como entrenador del Real Madrid. Este miércoles, ante el Albacete, el nuevo técnico blanco ejercerá como tal por primera vez. Es la ronda de octavos, a partido único, en una competición a la que el Real Madrid llegó el año pasado a la final.
Hace diez años, cuando el Real Madrid echó a Rafa Benítez y nombró a Zinedine Zidane, el Real Madrid estaba algo peor, a más distancia en Liga, pero en Champions es incomparable porque el formato era diferente, al ser la tradicional fase de grupos que ya se había terminado. El equipo ya estaba en octavos. Lo más importante es que el Real Madrid acabó ganando aquella Copa de Europa cuando había tenido un cambio de entrenador en enero. En Copa del Rey tampoco se puede comparar: el Real Madrid ya estaba eliminado por la famosa alineación indebida de Denis Chéryshev en Cádiz.
Tanto Zinedine Zidane como Álvaro Arbeloa llegaron al banquillo del Real Madrid en enero, sustituyendo a un entrenador que había llegado el verano anterior (es decir, que aguantó sólo media temporada) y venían procedentes del Real Madrid Castilla, filial del equipo blanco.